La serie Grand Theft Auto ha conseguido erigirse como una de las más exitosas en el sector de los videojuegos, pero hubo un tiempo en el que el concepto estuvo a punto de caer en la papelera.
En declaraciones a Gamasutra, Gary Penn, miembro del estudio original DMA Design, señala las dos razones que pudieron forzar la cancelación de Grand Theft Auto.
"Dos puntos críticos. Uno la estabilidad, que suena aburrido pero congelaba el juego una y otra vez. Aunque consiguieras algo en el juego, al final no podías probarlo".
"Y lo otro era un problema con el manejo: la conducción del coche era vergonzosa... el centro del juego estaba, básicamente, roto".
DMA Design se empeñó en pulirlo y mejorarlo. Lo demás es historia de los videojuegos.