Danny Bilson, hasta ahora vicepresidente ejecutivo de juegos tradicionales en THQ, ha dejado su puesto en la compañía publicadora. El relevo lo ha dado nada menos que Jason Rubin, co-fundador original del conocido estudio Naughty Dog (The Last of Us). Rubin abandonó Naughty Dog en 2004 (justo antes de la serie Uncharted), pero volvió al sector en 2009 con Minkey Gods. Ahora se enfrenta a una ardua tarea en la apurada THQ como presidente, mientras la compañía espera que haya forma de salir del hoyo.
Dave Davis, vicepresidente senior de los estudios para juegos tradicionales, también abandona el barco. Bilson y Davis fueron responsables del cambio de dirección de THQ hacia los juegos de siempre después del fiasco de uDraw para consolas HD. Rubin continuará en esta dirección.