El gigante de la publicación de videojuegos Activision se ha unido al fabricante de hardware IBM en la oposición a la sugerida prohibición de la venta de consolas Xbox 360 en EEUU.
El lío comenzó a raíz de una disputa de patentes entre Microsoft y Motorola (ahora propiedad de Google) y amenaza con esparcirse hacia el mercado de los videojuegos tras la solicitud de prohibición de venta e importación de consolas Xbox 360 interpuesta por Motorola.
IBM salió al paso de esta solicitud recordando que una expulsión de la consola en el mercado les provocaría "daños comerciales", pues fabrica la CPU Xenon que incluye cada máquina.
Según recoge Foss Patents, IBM también cita la renuencia de Motorola a la hora de negociar amistosamente con Microsoft. En estas circunstancias, IBM asegura que una prohibición tal "frustraría el interés público permitiendo a Motorola beneficiarse de su negativa a negociar con Microsoft de buena fe".
Activision se ha unido al debate explicando que han "invertido y seguimos invirtiendo recursos significativos para desarrollar videojuegos y accesorios adaptados especialmente para funcionar el la videoconsola Xbox de Microsoft".
Sin duda, los usuarios americanos de Xbox 360 seguirán el desarrollo de la historia con interés.