Los rumores de la semana, que indicaban que Microsoft se disponía a entrar en el mercado de las tabletas digitales o 'tablets', estaban en lo cierto. Anoche mismo, Steve Ballmer descubrió el nuevo dispositivo de la compañía potenciado por Windows 8: la Microsoft Surface.
Surface vendrá en dos versiones: Surface for Windows RT and Surface for Windows Pro, de forma similar al nuevo sistema operativo. La primera lleva un procesador ARM y estará disponible algo antes, mientras que la versión Pro, más poderosa, funcionará con un procesador Ivy Bridge Core i5 x86.
La Surface normal pesa 676 gramos y presenta una pantalla de 10,6" (1366x768), mientras que la Pro, como lleva más 'chicha', se acerca al kilo (903 gramos) con una pantalla del mismo tamaño pero mayor resolución (full HD, 1920x1080). Surface podrá comprarse con soluciones de almacenamiento de 32 o 64GB, hasta 128GB para la versión Pro. Este modelo avanzado incluye la versión completa de Windows 8, por lo que prácticamente hace las veces de tableta y portátil "dos en uno".
Probablemente, el elemento más interesante y seductor de la conferencia de presentación fue la funda magnética. Al estilo de la Smart Cover para iPad, se fabrica en colores llamativos y se adhiere a la tableta, pero en el caso de las tabletas Surface también incluye un teclado en pos de la versatilidad.
Las nuevas tabletas de Microsoft no tienen precio oficial por el momento, pero la denominación de "competitivas" podría sugerir que el modelo normal se situaría cerca de los precios del iPad de Apple, mientras que la versión Pro, hasta arriba de funciones, podría aproximarse al precio de un ordenador portátil de características similares.
Más sobre la aplicación de la Microsoft Surface para videojuegos y la posible compatibilidad con Xbox 360 mediante SmartGlass, pronto en Gamereactor.