Salvo inesperada sorpresa, Activision Blizzard pasará a formar parte de Microsoft en 2023 tras el cierre del acuerdo de compra anunciado en enero. A partir del año que viene, Xbox Game Studios va a crecer considerablemente, al igual que la cartera de IP de Microsoft, tras absorber al gigante responsable de Diablo, Warcraft o incluso Overwatch en un movimiento que parecía poner en jaque al actual CEO de AB, Bobby Kotick. Parecía.
Aunque las últimas informaciones obtenidas por fuentes cercanas al acuerdo apuntaban a la marcha del directivo una vez se cierre el acuerdo, la información oficial no apunta a ello. Como ha revelado Stephen Totilo, de Axios, en Twitter, ninguna de las dos partes (Microsoft y Activision Blizzard King) han acordado nada sobre la situación de Kotick una vez se efectúe la fusión.
Este viraje ha aparecido a raíz de un cambio efectuado el pasado viernes en los documentos legales sobre la compra de la compañía. En él, queda claro que no se han llevado a cabo "ni acuerdos ni negociaciones" entre Microsoft y Kotick ni antes, ni después del anuncio de la compra.
Actualmente, el mandamás de Activision Blizzard está en el punto de mira por los numerosos escándalos en los que se ha visto sumergida la compañía, siendo el más reciente la negación de la mejora de condiciones de empleo a los sindicalistas de Raven Software. Por el momento, ninguna de las dos compañías se ha pronunciado sobre esta modificación en los documentos.