No es ningún secreto que el hombre tras la máscara del veloz superhéroe de DC se ha metido en algunos charcos turbulentos en los últimos meses. Ezra Miller parece estar destruyendo su carrera él solo con decisiones absurdas y, entre acusaciones de abuso, violencia y más recientemente robo, Warner Bros. está considerando cautelosamente sus opciones. Según The Hollywood Reporter, para la productora hay tres posibilidades en estos momentos, una de las cuales sería cancelar por completo el proyecto.
Sin embargo, según fuentes involucradas en la película, la filmográfica está abierta a que Ezra busque ayuda profesional de forma inmediata y que acepte dar una entrevista en la que dé explicaciones y pida perdón por su comportamiento. La otra opción pasaría por estrenar el film tal como está y desvincularse de cualquier colaboración futura con Ezra, eliminándolo por completo de cualquier evento de promoción de la película.
La tercera opción sería la de cancelar completamente el proyecto y tirar 200 millones de dólares por el retrete. Una medida que podemos comprender que se trate absolutamente del último recurso... de no estar tan reciente lo que ocurrió con Batgirl. Por el momento, The Flash sigue programada para estrenarse en cines el 23 de junio de 2023.
¿Qué creéis que deberían hacer Warner Bros y DC con esta situación?
