La frontera entre la ciencia ficción y la realidad cada vez se va desdibujando con mayor rapidez en las últimas décadas. Mientras que unos tratan de dar el siguiente paso hacia el universo digital con el metaverso, otros buscan la forma de desarrollar un hardware biológico. Y parece que ya han conseguido su primer éxito.
Así viene reflejado en el último estudio publicado de la universidad de Monash (Australia) en la que un grupo de científicos de Cortical Labs ha logrado cultivar neuronas de ratón junto a células madre para después "programarlas" para una tarea concreta, en este caso aprender a jugar al Pong, el videojuego clásico lanzado por Atari en 1972.
Los investigadores han conseguido estimular a las células cerebrales de forma "estructurada y significativa" para que realicen una tarea dirigida a un objetivo concreto. En este caso, jugar al Pong. Utilizando un dispositivo conectado a una placa de Petri (donde se cultivan las células) al que han denominado DishBrain unido a unos electrodos que controlan el movimiento de la línea, que actúa como pala del Pongo, y que también monitoriza la distancia a la que se encuentra la bola.
De hecho, los resultados confirman que en este experimento la "computadora biológica" aprendió a jugar al Pong mucho más rápido que cualquier inteligencia artificial de ordenador actual. Una muestra más de los beneficios que tiene a futuro el uso de la computación biológica, mucho más potente que la artificial.
