Caterham ha anunciado sus planes de entrar en el sector de los vehículos eléctricos, y lo hará con una versión totalmente eléctrica del modelo Seven. Se dice que este coche pesará sólo 70 kg más que el Seven normal y, por lo tanto, pesará menos de 700 kg en total, todo ello sin dejar de cumplir la promesa 20-15-20, que significará 20 minutos en pista, 15 minutos de carga y, a continuación, 20 minutos más en la pista.
El coche también será homologado para circular por carretera, y Caterham ha señalado que ya puede fabricar un coche capaz de "dar una vuelta los domingos por la mañana", pero también tiene la intención de fabricar un coche con el que se pueda correr en el circuito local, lo que significa que necesitará una batería y un sistema de motor eléctrico más potentes y eficientes, que se dice que serán fabricados por Swindon Powertrain Ltd.
Bob Laishley, Consejero Delegado de Caterham, ha declarado : "Cualquier futuro modelo eléctrico que produzcamos debe ser fiel al ADN de Caterham: ligero, divertido de conducir y orientado al conductor. El principal objetivo de este proyecto es desarrollar un vehículo con un delta de peso no superior al equivalente a llevar un pasajero a bordo. Nunca vamos a lanzar un Seven de una tonelada, preferimos no hacerlo".
Nos han dicho que este coche ofrecerá una potencia máxima de 240 CV, un par motor máximo de 250 Nm, contará con un paquete de baterías de 51 kWh refrigerado por inmersión y que podrá cargarse rápidamente cuando se conecte a la corriente continua, todo lo cual permitirá al EV Seven alcanzar los 130 km/h y hacer el 0 a 100 km/h en 4,0 segundos.
El coche hará su debut en Goodwood Festival of Speed el próximo mes de julio, y Caterham no ha especificado cuándo empezará a comercializarse y estará disponible para los consumidores. No obstante, el fabricante ha añadido que está trabajando en un segundo concepto de deportivo totalmente eléctrico que se presentará este mismo año.