Según las últimas informaciones, la plataforma de cloud-gaming OnLive adeuda la friolera de 30 millones de dólares (40 millones de dólares incluso).
Joel Weinberg, CEO de Insolvency Services Group, compañía que interviniese OnLive días antres de su cierre, ha relatado la crudeza de la situación a Mercury News: "La compañía atravesaba una situación desesperada. Apenas le quedaban unos cuantos días de vida en cuanto a liquidez. Debía hacerse algo inmediatamente para evitar que el cierre acabase en desastre."
La inversión que salvó la compañía vino de Lauder Partners, que contrató a gran parte del staff una vez OnLive cerró sus puertas.