Antes de nada, dejemos claro cuál es el mayor problema de Sonic Jump: se trata de un plagio bastante claro de Doodle Jump, llegando incluso a mantener la parte de Jump en el título y simplemente reemplazando Doodle por Sonic. El principio básico es el mismo, saltar tan algo como puedas con un personaje que salta automáticamente sobre plataformas mientras mueves tu iPad o iPhone en la dirección en la que deseas saltar. Dicho esto, Sonic Jump ofrece una versión propia del concepto de Doodle Jump, y eso es lo que hace que este título sea una propuesta interesante y capaz de enganchar.
Mientras que Doodle Jump es, por naturaleza, interminable, Sonic Jump cuenta con un modo Historia. Bueno, siempre y cuando consideréis como historia cuatro viñetas en las que se ve a Eggman realizando actos vandálicos mientras Sonic va a por él. Dicho modo Historia está compuesto por niveles (11 por zona, 3 zonas en total) con el mismísimo Eggman como jefe final. Completar cada nivel lleva algo menos de un minuto, y aunque son similares en lo que respecta a su presentación, el jugador puede intentar perfeccionar sus acciones e intentar conseguir puntuaciones más elevadas y ese complicado rango S.

También hay un modo Arcade que recuerda a la estructura básica de Doodle Jump, donde los niveles se repiten y el objetivo es llegar lo más alto posible. Eggman también tendrá presencia en este modo, ya que aparece para volver a dar rienda suelta a su vena de jefe final cuando has subido lo bastante alto.

El juego hace uso de un estilo artístico, de zonas y de enemigos que ya conoces bien de los clásicos del erizo azul, pero se han alterado algunas cosas para que tengan más sentido en esta ambientación. Se puede saltar sobre lso enemigos para derrotarlos, pero tienes que fijarlos como objetivo desde abajo, ya que si aterrizas sobre ellos sufrirás daños. Pulsando la pantalla, realizas un salto doble. Luego hay diversos tipos de plataformas, algo con lo que es preciso tener cuidado: unas se caen, otras se mueven, las hay que desparecen, otras tienen pinchos, etcétera. El juego es muy fácil de controlar e intuitivo e, igual que en Doodle Jump, los lados izquierdo y derecho están conectados, de modo que si sales de la pantalla aparecerás por el otro lado.
Sonic Jump presenta unos gráficos limpios y coloridos que destacan especialmente en iPad. Nada espectacular, pero son muy agradables y transmiten una distintiva sensación retro. La música y los efectos de sonido también nos traen recuerdos, incluso aunque la música no sea de lo mejor de Sonic.

Sega ha añadido un poco de fricción y microtransacciones a esta propuesta, ya que los anillos recogidos se usan para mejorar y desbloquear potenciadores (imanes de anillos, redes que evitan que te caigas y escudos). Se parece mucho a Temple Run, donde subes de nivel al completar objetivos, y puedes usar dinero real para comprar anillos extra y usar los potenciadores, o bien pagar para superar un nivel que se te antoja especialmente difícil. Aunque algunos de los objetos potenciadores permitirán a los jugadores menos habilidosos hacerse un hueco en la tabla de clasificación, esto no elimina la necesidad de habilidad real.
En conjunto, Sonic Jump es una aplicación que los amantes de Sonic no deberían perderse. Hay tres zonas (por lo visto hay más en camino) y la posibilidad de intentar encontrar la ruta perfecta en cada nivel, así como la de intentar alcanzar la mayor altura posible en el modo Arcade (de nuevo, con diferentes zonas disponibles), hacen que este juego sea sorprendentemente duradero.
Notas adicionales
- Gráficos
- 8 / 10
- Sonido
- 6 / 10
- Jugabilidad
- 8 / 10
- Duración
- 8 / 10