El tipo de noticia que nunca se quiere publicar, pero que amaga todos los meses en las redacciones de revistas sobre videojuegos. Parece que THQ ha llegado al final del camino, al menos en la forma de la compañía que el sector conocía hasta ahora. La compañía ha decidido finalmente acogerse al Capítulo 11 de las leyes de bancarrota estadounidenses, declarando su quiebra definitiva. THQ revela que un comprador anónimo (que trata con el mediador Clearlake) se hará con todas las operaciones, acciones y pertenencias, incluyendo los cuatro estudios del sello THQ: Vigil, Relic, Voltion y THQ Montreal (si bien la empresa canadiense no se contempla en este código).
El tono del comunicado oficial intenta definir el movimiento como un simple medio de "facilitar la venta", pero lo cierto es que THQ se ha quedado definitivamente sin fondos y a raíz de esta insolvencia ha sido incapaz de seguir adelante con sus negocios. Este movimiento garantiza que puedan continuar operando mientras se finaliza la venta de todos los activos.
Naturalmente, la venta es un proceso abierto a ofertas, y existe un período en el que otros interesados pueden entrar y ofrecer sumas superiores por adquirir las operaciones de THQ. El acuerdo también implica que los acreedores se conformen con cierta fracción de la suma que les debe THQ.
Brian Farrell, presidente de la compañía, asegura en la nota que estos son los "pasos necesarios para completar la transformación de THQ y la posición de la compañía para el futuro, y seguimos confiando en nuestro catálogo de lanzamientos, la fuerza de nuestros estudios y nuestro talento". A continuación, Farrell agradece el apoyo recibido y confiesa que "hemos atraído a un poderoso socio financiero para nuestro negocio y esperamos completar la venta rápidamente para que el proceso sea lo más fluido posible".
Ahora toca ver cómo afecta esta operación a juegos que están actualmente en desarrollo. El nuevo propietario de los activos de THQ espera hacerse también con los contratos firmados con estudios independientes (serían desarrolladores como Obsidian para South Park: The Stick of Truth, Crytek para Homefront 2 o 4A Games para Metro: Last Light), pero está claro que, como mínimo, hay que esperar retrasos varios, por lo que los fans deberían ir olvidando el lanzamiento estimado de Company of Heroes 2 en marzo.