El primer trimestre del año pasado se cerró con el gran culebrón de la cadena británica GAME, el cierre de cientos de establecimientos, la intervención legal y el posterior reparto de activos, con los consecuentes despidos y llegando a afectar a las franquicias de la cadena en otros países. Ahora, como se veía venir en las últimas semanas, le toca a la competencia de GAME, al otro gigante de la venta de videojuegos en tiendas británicas, HMV.
La cadena confirma que se dispone a ser intervenida, poniendo en peligro 235 establecimientos y el trabajo de más de 4.000 empleados. Según señala el Financial Times, HMV solicitó a los proveedores 300 millones de libras de crédito para seguir adelante, una petición aparentemente denegada.
La noticia se conoció la pasada noche y esta mañana se completó con la confirmación de que la cadena de tiendas mantendrá sus puertas abiertas hasta que se encuentre un posible comprador. La firma Deloitte (que también se encargó de la intervención de Cornet) ya está lista para supervisar la fase de intervención de HMV. La venta de acciones de la compañía en el London Stock Exchange ha sido suspendida inmediatamente.
Este nuevo capítulo corrobora la grave crisis a la que se enfrenta el mercado tradicional de tiendas físicas. Los casos de GAME y HMV provienen de Reino Unido, pero el contagio a otras cadenas parece inevitable. Este tipo de comercios intentan en los últimos tiempos reinventar su negocio para sobrevivir a un evidente período de transición en la industria del videojuego.