El ex presidente Donald Trump ha calificado el auge del chatbot chino DeepSeek como una llamada de atención a los gigantes tecnológicos estadounidenses. El modelo R1 de DeepSeek, construido a una fracción del coste de competidores como ChatGPT de OpenAI, ya ha causado sensación, superando a ChatGPT en descargas en la tienda de aplicaciones. Esta perturbación provocó una caída de 1 billón de dólares en el valor de las principales empresas tecnológicas estadounidenses, con una pérdida récord de 600.000 millones de dólares para Nvidia en un solo día. Trump considera que la IA rentable de DeepSeek es una amenaza para el dominio estadounidense en este campo y cree que debería empujar a las empresas estadounidenses a mejorar su juego. Aunque Sam Altman, de OpenAI, reconoce la competencia, sigue confiando en que su empresa producirá modelos aún mejores. El efecto DeepSeek se ha extendido más allá de Estados Unidos, afectando a los valores tecnológicos de otras partes del mundo.
¿Podría este avance chino marcar el comienzo de una nueva era de la IA?