Shootmania Storm es diversión frenética y furiosa a base de tiros. Viene de mano de Nadeo, el equipo detrás del juego de coches centrado en la comunidad Trackmania, y es a la acción FPS lo que aquel juego fue a las carreras; poner a los jugadores más creativos en primer plano, dejarles las herramientas para que ellos hagan el juego.
También es un juego que se ha construido con la enorme moda de los eSports en mente. Son partidas reñidas y nerviosas, con la habilidad como única diferencia entre los jugadores en el campo de batalla. El movimiento tiene un toque a lo Quake, con una respuesta veloz pero con poca sensación de peso (más bien flotante). Los jugadores no se pueden distinguir entre sí salvo por un escudo personalizable que llevan acoplado a la espalda. Es algo que reitera el diseño del juego orientado al trabajo en equipo, y que impulsa el estilo competitivo de la acción.
Lo que más nos caló durante las partidas de pruebas es la deportividad que se desprende de la acción. Puede que estés disparando cohetes y láseres, o dejando minas explosivas para que las pisen los rivales, pero no parece una práctica violenta como tantos otros juegos del género. Es algo encomiable, porque a los FPS no les vendría nada mal algo más de esta actitud. Esto no va de regodearse ante la muerte virtual del prójimo, ni de hacer un baño de sangre, ni de explosione espantosas, sino más bien de lo que se siente cuando eliminas a un adversario de la partida, o cuando los mandas al banquillo mientras el juego sigue sin ellos.
Seria una forma sencilla de verlo, y no siempre funciona así. La "muerte" es frecuente, y con cada reaparición te devuelven a uno de los puntos de respawn y debes volver hasta donde estaba la acción. Sólo en un par de playlists (listas de partidas) te obligan a dejar de participar una vez te han sacado del juego, pero derribar a un oponente en cualquiera de los modos resulta tan satisfactorio como frecuente.

Por el momento solo hay tres armas con las que competir, y son específicas de cada entorno. La opción estándar es un dispositivo que lanza cohetes montado sobre la muñeca, capaz de terminar con un rival con un par de disparos. Hay unas rejillas que cambian ese arma por un rayo láser de un solo disparo cuando pasas sobre ellas. Letal, pero requiere una gran precisión. En manos capaces, son muy efectivos y pueden decantar la partida o darle la vuelta completamente. Luego están las minas, que se activan al entrar en espacios reducidos. Se pueden acoplar a paredes y techos, con todo el potencial para preparar trampas. Hay una breve cuenta atrás antes de la explosión, y sirven como buena herramienta defensiva.
Con el lanzacohetes es con el que pasarás más tiempo en este juego. Cada participante puede recibir dos impactos (tres si todavía eres un principiante) antes de terminar reapareciendo en la base, y la brevedad de las vidas garantiza un buen número de reinicios. Las tres armas centrales son contundentes y funcionan bien, pero si bien apreciamos sus cualidades, en ningún momento acabamos perdidamente enamorados de sus bondades. Tirar cohetes fluorescentes contra los demás, con el ritmo de este juego, convierte muchos encuentros en acribillamientos sin descanso. Cierto que hay algo de juego a ráfagas, pero también encontramos un elemento de sincronización y anticipación, y a veces adelantar dónde caerán los disparos se convierte en una adivinanza. Nunca tienes tiempo suficiente para hacerte más competente con las otras dos armas, y como todavía no hemos podido probar ninguna otra, todo lo que podemos decir es que conforme está, todavía queda mucho margen para que crezca y se diversifique el arsenal de Shootmania.

Respecto a las formas de jugar, los usuarios volverán principalmente a Royal y Battle. Royal es un todos contra todos en el que los jugadores procuran capturar una torre central en el mapa. Una vez activada, da paso a una feroz, envolvente y devastadora tormenta (Storm) que lleva el centro de atención a una zona de juego. Después de activarse esta secuencia, si te derriban tendrás que ver la partida desde lejos, mientras los otros jugadores en el servidor se lían a tiros hasta que sólo uno queda en pie y se declara vencedor.
Battle es una partida por equipos en la que los grupos rivales deben atacar y capturar tres torres localizadas en territorio enemigo. Sólo durante la fase de ataque de un bando se pueden capturar las torres necesarias, así que encontrar un buen equilibrio entre ofensiva y defensiva es esencial. Si un equipo comienza capturando una torre seguirán atacando hasta que les echen atrás durante 15 segundos; volver a un punto de captura pone a cero el cronómetro y otorga más tiempo a los atacantes. Esto deriva tanto en victorias aplastantes como en increíbles reacciones, dependiendo de la repartición de los grupos y de lo bien que trabajen en equipo.
Melee se convirtió en una playlist favorita en nuestras partidas online, pero parecía algo infrautilizada por la comunidad durante todo este tiempo pre-lanzamiento. Es un modo sencillo todos contra todos, pero deja diversión aún más veloz y frenética. Time Attack (contrarreloj) y Siege (asedio) son dos modos de juego más desatendidos. Time Attack es una forma novedosa de pasar el rato con Shootmania; es efectivamente una carrera por el mapa, y demanda una precisión completamente diferente al estilo shooter tradicional. Sincronizar saltos y tomar las esquinas con precisión es la clave para triunfar. Siege ofrece partidas más largas, con un equipo defendiendo mientras otro más débil intenta capturar el objetivo. Si barren al equipo atacante, se cambian los papeles.

Pero para los que busquen partidas con un margen más competitivo, hay otras tres playlists que podrían llamarles la atención. Joust (justa) es un modo uno contra uno en el que dos jugadores cargan sobre uno o dos puntos de captura. Alcanzar uno de ellos activa una cantidad limitada de armas a disparar contra el contrincante, con puntos devengados al acertar en el rival. Una de dos: o los jugadores corren a por el mismo punto, cada carga seguida por tanto de una pelea y de otra justa en otro punto, o se dirigen a torres enfrentadas, intercambiando disparos al azar cuando se cruzan sus caminos.
Elite pone a dos equipos frente a frente, pero ahora los jugadores atacan por turnos, uno en la acción mientras los demás miran. Están armados con un láser de un tiro y con un escudo adicional, y deben derribar a sus oponentes o alcanzar la meta. Finalmente, aunque no pudimos probarlo, Heroes es una modalidad cinco para cinco en la que sólo un jugador designado puede marcar un punto, mientras que el equipo que defiende procura evitarlo. Los papeles también se intercambian en un diseño que instiga a unas partidas de ida y vuelta con cada uno luchando por la victoria. Parece muy divertido, así que es una pena que no pudiéramos catarlo.

Sin duda son muchos modos de juego, y diferentes (y la comunidad está creando otros tantos), de modo que el juego esconde muchos sabores distintos para los que se pongan con él. En general son divertidos, pero para los principiantes ciertas playlists significarán mucho tiempo mirando desde la banda. En partidas como Siege, Elite o Royal, si te sacan del juego te quedas fuera (o desde la perspectiva de algún compañero), y si ocurre de forma regular puede ser desalentador. Este problema se agrava aún más por el hecho de que ya hay mucha gente que controla en Shootmania Storm gracias a la extensa fase de beta abierta, así que si llegas de primeras quizás sea recomendable que empieces por playlists más indulgentes antes de aventurarte en el terreno competitivo. Dicho esto, si te gusta también ver jugar a los demás para aprender o hacer de espectador, puedes capturar gameplay usando la herramienta de edición de repeticiones.
Pero el juego competitivo es solo una parte de Shootmania; como decíamos al principio, la creatividad es otra gran faceta, y si quieres evitar pasarte las horas muertas viendo jugar a los demás, es algo muy fácil de disfrutar. Para los que les gusta construir, crear, montar, espera un completo editor de mapas que deriva en una corriente continua de nuevos e interesantes decorados en los que jugar. Descubrirás regularmente arenas refrescantes dando una vuelta por los servidores, y algunas de ellas están increíblemente bien diseñadas.

Después del lanzamiento (hoy 10 de abril) también podremos empezar a crear armas, mientras que los jugadores más técnicos podrán empezar a ponerse muy creativos, ya sea añadiendo texturas para generar entornos coloridos o incluso escribiendo el script de nuevos modos de juego. Para los fans dedicados, promete significar horas y horas de diversión. Las armas, aunque quedan algo más lejos, se harán empleando herramientas in-game, lo que quiere decir que el trío actual se multiplicará en el futuro. El potencial a nivel de longevidad es enorme.
Shootmania Storm es un shooter decente y que se puede disfrutar desde ya. Pero depende en gran parte de la comunidad, así que el mejor contenido está por llegar y no deja de hacerlo. La sensación de deportividad de las partidas es un soplo de aire fresco en un género poblado por shooters de guerras crudas y sagas de ciencia ficción. El movimiento flotante y el estilo de las armas no cautivará a todo el mundo, algunos modos están algo abandonados y la estética es un poco blanda, pero si puedes levantar la mano con estas pegas menores y se te ocurren cosas para el editor, disfrutarás sin descanso en los servidores de Nadeo.





Notas adicionales
- Gráficos
- 7 / 10
- Sonido
- 7 / 10
- Jugabilidad
- 8 / 10
- Duración
- 9 / 10