Malta ha sido durante mucho tiempo una parada familiar para todo lo relacionado con la competición Counter-Strike, ya que durante años el país ha sido el destino elegido para las temporadas ESL Pro League. Sin embargo, esto se ha extendido más allá de sus soleadas costas, y ahora BLAST quiere entrar en acción y reclamar Malta para sí.
Se ha firmado un acuerdo de tres años entre el organizador del torneo y el Gobierno de Malta para que el país se convierta en un centro de CS2 en un futuro próximo. En él se celebrarán al menos nueve torneos internacionales, incluidos los de los circuitos BLAST Premier y Slam, al tiempo que BLAST crea y establece unas instalaciones permanentes de retransmisión de esports en el país.
Esto empezará con BLAST Premier Bounty S2 en agosto, que traerá al país a 32 de los mejores equipos de todo el mundo para luchar por una parte de una bolsa de premios de 500.000 $.
Hablando de esta colaboración, el director general de BLAST, Robbie Douek, declaró: "Nuestra asociación con GamingMalta marca un hito importante para BLAST al haber conseguido una asociación plurianual para elevar los deportes electrónicos y el juego en Malta. Estamos entusiasmados por traer a la isla retransmisiones en directo, un nuevo estudio y entretenimiento competitivo".