Una semana después de que Francia anunciara que reconocerían el Estado de Palestina en septiembre, Keir Starmer, primer ministro del Reino Unido, anunció que harían lo mismo a menos que Israel se comprometa un alto el fuego en Gaza antes de septiembre.
Starmer lo anunció en una conferencia de prensa televisada, afirmando que la situación en Gaza, con una hambruna que alcanza niveles catastróficos, es "intolerable". "El pueblo palestino ha soportado terribles sufrimientos. Ahora, en Gaza, debido a un fallo catastrófico de la ayuda, vemos bebés hambrientos, niños demasiado débiles para mantenerse en pie, imágenes que permanecerán con nosotros toda la vida. El sufrimiento debe terminar" (vía BBC).
A diferencia de los recientes reconocimientos de Irlanda, Noruega, España y pronto Francia, la propuesta de Starmer para el reconocimiento del Estado de Palestina es condicional. Esas condiciones son que Israel "tome medidas sustanciales para poner fin a la espantosa situación de Gaza", alcanzando un alto el fuego y comprometiéndose a una paz a largo plazo. El primer ministro británico espera con este movimiento "desempeñar un papel en el cambio de las condiciones sobre el terreno", incluida la llegada de ayuda a Gaza, y afirmó que forma parte de un "plan de paz de ocho partes" en el que el gobierno lleva tiempo trabajando.
En respuesta, Israel afirmó que este cambio en la postura del gobierno británico es "una recompensa para Hamás y perjudica los esfuerzos por lograr un alto el fuego en Gaza y un marco para la liberación de los rehenes". Palabras similares utilizó Donald Trump, quien afirmó que el reconocimiento de un Estado palestino equivale a "recompensar a Hamás".
Como recordatorio, Starmer dijo que sus exigencias a Hamás siguen siendo las mismas, incluida la liberación de todos los rehenes, el desarme y la aceptación de que no participarán en el gobierno de Gaza.
El anuncio se produce el día en que Palestina anunció que el número de muertos desde octubre de 2023 asciende a 60.000 personas.