El miércoles, un hombre de 32 años, Kevin Rodríguez Zavala, murió tras montar en una montaña rusa en el parque más nuevo del Unviersal Orlando Resort, Epic Universe. Los informes iniciales decían que el hombre no reaccionaba tras la atracción, y que murió en el hospital. Más tarde se informó de que el hombre murió a causa de "múltiples lesiones por impacto contundente".
El parque temático cerró la atracción y permanecerá cerrada durante la investigación. Un comunicado de Universal decía que estaban "desolados" y que cooperaban con la Oficina del Sheriff del Condado de Orange.

Al considerarse la muerte un trágico accidente, ahora surgen muchas preguntas: ¿no era segura la atracción? Universal es conocida por tener los más altos estándares de seguridad en montañas rusas, y la propia atracción, Stardust Racers, era muy nueva, y estaba fabricada por una empresa con experiencia, la alemana Mack Rides (propietaria de Europa-Park).
La atracción, que se inauguró a principios de año junto con el resto del parque, es una montaña rusa de duelo, lo que significa que dos trenes se lanzan al mismo tiempo desde dos juegos de vías paralelas. En muchos puntos, los trenes pasan muy cerca el uno del otro. Surge una pregunta: ¿podría un objeto suelto, como un teléfono móvil, caer de un pasajero y golpear al pasajero del otro tren? Eso sería casi impensable, ya que la atracción obliga a los pasajeros a dejar sus objetos en taquillas y a pasar por un detector de metales.
Se desconoce si el hombre tenía alguna patología que pudiera haber agravado las lesiones, pero el informe de que había sufrido "múltiples lesiones por impacto contundente" suscita preocupaciones muy serias que Universal debería resolver rápidamente si quiere reabrir la atracción y volver a ganarse la confianza del público...