Eric Hirshberg es el máximo responsable de Activision y se acaba de posicionar en la guerra de consolas de la generación, que ya está latente aunque solo una de las tres grandes está en las estanterías. Y lo ha decho con mejores palabras para los dos fabricantes japoneses que para el americano.
Activision confía en Wii U, le desea lo mejor a Nintendo y promete esfuerzos para que así sea. Hirshberg ha revelado que tienen más juegos en desarrollo sin anunciar que se sumarán a lo que considera un fuerte apoyo "a Wii U en su lanzamiento con Call of Duty, Skylanders y varios juegos más", en declaraciones a GamesIndustry.
"Queremos que Nintendo tenga éxito y vamos a hacer todo lo posible para que así sea. Es evidente que Wii U está luchando por ello, no es un secreto, pero son muy buena compañía y tenemos algunas IPs increíbles que aún no han llegado y pondrán a punto a la plataforma. Tenemos un gran interés en que sea un éxito."
Juntas pero no revueltas, la de Wii U es una batalla por el dinero del jugador frente al resto de plataformas, pero más directa es la confrontación entre Xbox One y PlayStation 4. Son dos máquinas parecidas, pero la diferencia de precio entre ambas es de un 20%, y para Hirshberg eso favorece a Sony.
"Microsoft va a tener que ganarse los corazones y las cabezas, y convencer a la gente de que ese precio más elevado es merecido, y que ofrece posibilidades realmente significativas, que tengan algún sentido para los consumidores."
Hirshberg se frota las manos con lo que está por venir: "va a ser una batalla divertida".
Un detalle, todas las demos de Activision que pudimos ver durante este E3 2013 (Call of Duty: Ghosts, Destiny y Skylanders: Swap Force) corrían sobre consolas PlayStation 4 o al menos sobre sus kits de desarrollo, excepto una versión Wii U del juego de muñecos disponible en el booth de Nintendo.