Ride to Hell: Retribution es un juego que pretende rememorar la cultura de las bandas americanas de moteros de los años 60, pero según nos cuenta nuestro analista, más bien parece un juego realizado por aquel entonces y lanzado en 2013.
Antes de leer un análisis que aparecerá esta semana en portada, dale al play en estos dos vídeos exclusivos de gameplay que hemos capturado para ir haciéndote una idea. El primero es una fase de carrera y combate sobre la moto que hemos titulado Boring Biker Bonanza. La idea es llegar a tiempo para salvar a Naomi, la voluptuosa camarera de un bar de carretera. El segundo lo llamamos Bunch of Pricks, que es como denomina el protagonista a los matones que querían abusar de ella, antes de machacarles en una torpe pelea de bar y del consecuente intento de escena de sexo de agradecimiento.
El juego pretende ser macarra y cómico, pero no parece que consiga una calidad mínima para resultar ninguna de las dos cosas, por mucha sangre, alcohol y sexo que ponga en pantalla:
