La FIFA se enfrenta a una nueva polémica por la Copa Mundial: tras ser acusada de "traicionar la tradición de la Copa Mundial" por su nueva política de entradas, cuyos precios suben en función de la demanda y alcanzan niveles desorbitados, ahora se la acusa de discriminar a las personas con discapacidad, ya que la zona de asientos de accesibilidad sólo está disponible para las categorías de entradas de precio más elevado.
Las entradas para la Copa del Mundo 2026 se dividen en cuatro categorías, siendo la cuarta, los asientos más alejados, la más barata. Sin embargo, en esta categoría no hay entradas de accesibilidad, por lo que la entrada más barata a la que puede acceder un aficionado con discapacidad estaría entre 140 y 450 dólares, vía The Athletic.
Para la final, la entrada de accesibilidad más barata sería de 4.185 $, lo que califican de "totalmente inaudito". En cambio, las entradas de accesibilidad para el Mundial de Qatar 2022 costaban 11,77 $, y permitían una entrada gratuita para un acompañante.
Pero lo peor es que las entradas de accesibilidad pueden revenderse en la plataforma de reventa oficial de la FIFA sin límite de precio, y están llegando a costar seis veces su valor original.
La Red de Aficionados a la Discapacidad y la Inclusión de Football Supporters Europe (FSE) envió una carta a la FIFA instando a bajar los precios: "Las personas con discapacidad de todo el mundo se enfrentan a menudo a costes adicionales e inevitables relacionados con la discapacidad, como transporte accesible, alojamiento, equipamiento y asistencia personal. Por lo tanto, los precios extremos de las entradas crean una barrera importante para la participación en lo que se supone que es una celebración mundial del fútbol."
"Esta situación socava el propósito de las Entradas de Accesibilidad y corre el riesgo de excluir aún más a los aficionados con discapacidad del acceso al torneo", declaró la asociación Football Supporters Europe.