El político opositor venezolano Juan Pablo Guanipa fue detenido por las fuerzas de seguridad a última hora del domingo, apenas unas horas después de ser excarcelado, en una medida que ha suscitado nuevas dudas sobre el compromiso del país con la reforma política tras la caída de Nicolás Maduro. Las autoridades dijeron que la nueva detención estaba relacionada con el presunto incumplimiento por parte de Guanipa de las condiciones de su excarcelación, aunque no se facilitaron más detalles.
Guanipa, un estrecho aliado de la líder opositora María Corina Machado, había sido puesto en libertad tras casi nueve meses detenido y apareció rápidamente en público en una concentración ante la prisión de El Helicoide de Caracas, un poderoso símbolo de la represión política. Su breve regreso a la vida pública terminó a última hora de la noche, cuando, según informes, unos hombres armados se lo llevaron detenido. Familiares y figuras de la oposición describieron el incidente como un secuestro, mientras que el gobierno insistió en que se trataba de una acción legal solicitada por los fiscales.
El episodio ha puesto de relieve las crecientes tensiones en el seno de la cúpula venezolana posterior a Maduro, ya que algunos funcionarios presionan para que se hagan concesiones limitadas a fin de aliviar la presión internacional, mientras que otros parecen decididos a mantener controles estrictos. Grupos de derechos humanos afirman que cientos de presos políticos siguen encarcelados a pesar de las recientes excarcelaciones, y está por ver si la nueva detención de Guanipa es un caso aislado o una señal de que La apertura política de Venezuela aún podría revertirse...