El Comité de Control, Ética y Disciplina de la UEFA ha ordenado el cierre parcial del estadio Santiago Bernabéu y ha multado al Real Madrid con 15.000 euros "por comportamiento racista y/o discriminatorio" de sus aficionados durante el partido de vuelta de la Champions League contra el Benfica del 25 de febrero. Se iban a cerrar 500 localidades de la tribuna sur baja del estadio para el próximo partido en casa de una competición de la UEFA, pero, como es el procedimiento habitual de la UEFA, la sanción ha quedado en suspenso, lo que significa que el cierre sólo procederá si se produce otro incidente en el próximo año.
Esto significa que no habrá cierres en el partido contra el Manchester City del miércoles 11 de marzo, pero si se produce otra infracción en el próximo año, la UEFA cerrará esos asientos de la grada de aficionados.
La multa llega después de que un seguidor del Real Madrid en la grada de aficionados hiciera un gesto nazi antes del partido. El aficionado fue identificado y expulsado del estadio por el personal de seguridad privada del Real Madrid antes de que comenzara el partido.