Elon Musk ha anunciado que Tesla y SpaceX construirán dos fábricas de semiconductores avanzados en Austin como parte de un nuevo proyecto bautizado como "Terafab".
El plan incluye dos instalaciones especializadas: una centrada en chips para los vehículos eléctricos y robots humanoides de Tesla, y otra diseñada para sistemas de inteligencia artificial, incluidos los futuros centros de datos espaciales.
Musk afirmó que la actual producción mundial de chips sólo cubriría alrededor del 3% de las necesidades futuras de sus empresas, lo que pone de relieve la magnitud de la demanda impulsada por la IA y la robótica. En el proyecto también participará xAI, la empresa de IA de Musk.
El anuncio subraya un cambio hacia la integración vertical, con Musk tratando de reducir la dependencia de proveedores como Samsung Electronics, TSMC y Micron Technology.
Según Musk, las instalaciones podrían llegar a producir hasta un teravatio de capacidad informática al año, aproximadamente el doble de la producción actual en todo Estados Unidos. Uno de los chips alimentará los robots Optimus de Tesla, mientras que el otro se está diseñando para funcionar en las condiciones más duras del espacio.
No se ha confirmado ningún plazo para la construcción o la producción, y los ambiciosos proyectos de Musk se han enfrentado históricamente a retrasos, lo que deja incertidumbre sobre cuándo podría estar operativo Terafab.