Donald Trump ha calificado de "juguetes" a los portaaviones británicos, criticando al Reino Unido y a otros aliados de la OTAN por su limitada participación en la guerra contra Irán.
En un discurso pronunciado en la Casa Blanca, Trump declaró que había dicho al Reino Unido que no desplegara sus portaaviones, añadiendo que "no eran los mejores" en comparación con las capacidades estadounidenses.
Los comentarios suponen una nueva tensión en las relaciones con Keir Starmer, que anteriormente se había negado a permitir que las bases británicas se utilizaran para ataques ofensivos contra Irán.
Trump dijo que estaba "muy decepcionado" con los aliados de la OTAN, acusándoles de querer unirse al conflicto sólo cuando la lucha haya terminado.
En cambio, el Reino Unido ha adoptado un enfoque más cauto, desplegando activos navales en la región y centrándose en medidas defensivas.