Durante más de cien años, un retrato colgado en casa de un empresario de Cambridge se ha considerado una imitación de taller: una copia decente de un Rembrandt, pero no el auténtico. Ahora, uno de los principales eruditos mundiales en Rembrandt afirma que los expertos se equivocaron.
El cuadro, Old Man with a Gold Chain, representa a un anciano con un sombrero emplumado y (como sugiere el título) una reluciente cadena de oro. Data de principios de la década de 1630 y es casi idéntico a un Rembrandt indiscutible conservado en el Instituto de Arte de Chicago. Por primera vez en casi cuatro siglos, las dos obras se han expuesto una junto a otra en Chicago, y la comparación ha reavivado un prolongado debate.
El erudito Gary Schwartz sostiene que ambos cuadros son del propio maestro holandés. Su razonamiento: era práctica común entre los pintores holandeses de la época crear sus propias réplicas. ¿Por qué encargar el trabajo a un alumno, cuyos errores habría que corregir, cuando podías simplemente volver a pintar una composición que acababas de terminar, con los pasos aún frescos en la mano y en la mente? Y lo que es más importante, la supuesta "copia" no muestra ninguna de las correcciones que cabría esperar de un alumno que aprende en el trabajo.
El análisis técnico añade intriga. El lienzo y los pigmentos de la versión británica coinciden con los utilizados por el taller de Rembrandt, y sus capas de preparación coinciden con ocho obras confirmadas de Rembrandt de 1632-33. Medios de comunicación como The Guardian se han hecho eco del hallazgo, y a continuación puedes ver las pinturas y juzgar por ti mismo: