¿Alguna vez has dejado el mando, has visto pasar los créditos de un juego increíble y has sentido una punzada de tristeza en el pecho? No eres el único, ya que este fenómeno -conocido como depresión post-juego- ha sido estudiado oficialmente por investigadores de la Universidad SWPS de Varsovia (Polonia), y se ha considerado tan complejo que requiere más estudios.
Lo que los investigadores sacaron en claro de este estudio inicial fue (según recoge TheGamer) que los aficionados a los juegos de rol son los que más riesgo corren de sufrir depresión postjuegos.
"Es en estos juegos donde los jugadores tienen mayor influencia en el desarrollo del personaje a través de sus decisiones, y construyen los vínculos más fuertes con sus personajes. Y cuanto más atractivo es el mundo del juego y más estrecha es la relación con el personaje, más difícil es volver a la realidad una vez terminado el juego" afirma el Dr. Kamil Janowicz, del centro de investigación sobre el desarrollo de la personalidad del instituto de psicología del SWPS.
Curiosamente, también se observó que los que sufren depresión tras pasarse un juego también son más propensos a mostrar una tendencia a pensar en los acontecimientos de forma pesimista. Los investigadores relacionaron este hecho con la dificultad general para afrontar las emociones. Quienes se sienten abrumados por pensamientos repetitivos e intrusivos también pueden experimentarlos cuando juegan y terminan los videojuegos. Por tanto, si rumias mucho, también puedes tener un riesgo mayor.
