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análisis de hardware

Análisis: auriculares Sennheiser G4ME ONE

Cuando parece que prima el apartado gráfico por encima de todo, a veces se nos olvida que el audio es otra faceta clave en todo videojuego que quiera dejar marca en el jugador.

Seguro que, aunque se dé el caso de que no entiendas demasiado de auriculares y headsets, habrás oído hablar de Sennheiser. No estamos hablando de una marca cualquiera, ya que este fabricante alemán es muy conocido por su calidad en micrófonos y auriculares en diversos campos (hogar, DJ, inalámbricos...) . Si bien no es su primera incursión en el mundo de los auriculares para gamers, sí es cierto que en esta ocasión nos sorprende con una apuesta arriesgada por su precio y un nuevo diseño más orientado al segmento al que se dirige.

Los auriculares G4ME ONE, objetivo de esta prueba, son el modelo de entrada de la nueva línea de auriculares G4ME que Sennheiser ha preparado en especial para los jugadores de PC. Y ojo, que en este caso modelo de entrada no quiere decir falto de calidad. Si hay algo que tenemos que tener claro es que esta nueva gama va dedicada a los jugadores más exigentes y eso se nota en la calidad... y repercute lógicamente en el precio.

Auriculares Sennheiser G4ME ONE en su sencilla caja.

Sorpresa tras sorpresa

Lo primero que nos llama la atención al ver la caja es su estilo tan, por decirlo de algún modo, 'Apple'. Tanto el packaging como los propios auriculares huyen de los colores oscuros y líneas especialmente agresivas que tantos fabricantes usan para diferenciar sus productos dedicados al mundo de los videojuegos del resto. En su lugar, nos encontramos con un predominante color blanco, nuevamente tanto en la caja como en el propio headset.

Una vez abrimos la caja, nos volvemos a sorprender. La sencillez predomina y no nos encontramos con nada más que los auriculares correctamente embalados y protegidos. Ni folletos innecesarios ni instrucciones. Curiosamente, el típico libreto de instrucciones o tríptico informativo brilla por su ausencia. ¿Olvido? No lo creemos ya que, como veremos más adelante, tampoco nos harán falta.

La simplicidad por bandera

Este G4ME ONE se diferencia claramente de otros auriculares de la competencia por su sencillez de cara al uso. Al otro extremo del cable no nos encontraremos tomas extrañas ni un puerto USB, sino las dos tradicionales tomas de auriculares y micrófono (mini-jack) para enchufarlas en los dos puertos correspondientes de salida y entrada de nuestra tarjeta de sonido. ¿Y para regular el volumen? Una cómoda rueda situada en la pared exterior del auricular derecho nos permitirá subir o bajar el volumen a nuestro gusto sin tener que pelearnos con atajos en el teclado ni buscar el correspondiente regulador a lo largo del cable.

Con el micrófono pasa algo muy similar. Al no depender de ningún interruptor instalado en algún tipo de regulador dispuesto a lo largo del cable, cualquiera podría llegar a pensar que para desactivar la función de micrófono dependemos exclusivamente de la opción de software. Nada más lejos de la realidad. ¿Que queremos usar el micrófono? Lo bajamos al nivel de la boca y ya estará activado. ¿Que ya ha cumplido su función y queremos silenciarlo? Lo subimos de nuevo y problema resuelto.

Por más que rebusquemos no encontraremos ningún botón más en los auriculares. Tampoco cables extra ni luces varias con algún tipo de función estética. Como toque final a esta sinfonía de simplicidad tan poco común en un dispositivo para gamers, el cable de audio viene trenzado para olvidar los inevitables enredos que siempre terminan formándose en estos cables y que pueden terminar con la rotura del mismo por el interior. Una tira sujetacables se encarga de completar el set de elementos tremendamente prácticos.

Auriculares Sennheiser G4ME ONE.

Calidad notable

No nos equivoquemos. Toda la simplicidad que hemos comentado anteriormente no está reñida con la calidad que estos G4ME ONE. Sennheiser puede presumir de haber contado con la colaboración de los daneses IO Interactive (desarrolladores de Hitman) y, cuando dos grandes como los anteriores se unen, como mínimo nos podemos esperar una calidad más que correcta. Y así ha sido.

Los auriculares cuentan con una frecuencia de respuesta mucho más que decente (15-28.000 Hz), una impedancia de 50 ohmios y un nivel de presión de sonido de 116dB. Si lo tuyo no son los datos técnicos, podemos resumírtelo en que son unos valores muy respetables y, como resultado, los sonidos durante las partidas son perfectos.

La ausencia de una tarjeta de sonido integrada o amplificador evita que podamos preconfigurar rápidamente los cascos según el tipo de juego, pero no deja de ser otro de sus encantos. Como buenos gamers, nuestra tarjeta de sonido del PC está debidamente configurada con sus drivers y sus diferentes configuraciones para cada juego.

Cuando al fin cogemos los auriculares y los ponemos en posición, no podemos evitar pensar en voz alta "¡qué ligeros!", especialmente cuando tomamos en consideración el generoso tamaño de cada auricular y del propio conjunto en general. La sorpresa aumenta cuando nos damos cuenta de que los auriculares no sobrepasan los 300 gramos y que, tras una sesión de juego de más de 3 horas seguidas, no notamos ninguna molestia ni calor excesivo por el uso.

Hacemos ese comentario sobre el calor porque nos encontramos ante unos auriculares circumaurales, es decir, que llegan a cubrirnos la oreja al completo. Pese a ello su configuración es abierta y los auriculares no nos aislarán totalmente del exterior. El sonido ambiente no llega a estorbar en ningún momento y, en cambio, obtenemos un sonido algo más real. Para terminar de coronar la calidad de sonido, el micrófono tiene función de cancelación de ruido y nuestros compañeros de juego pueden oírnos sin sufrir las molestias de los ruidos que puedan rodear nuestra partida.

Detalle de cada auricular: micrófono abatible en el izquierdo, rueda de control de volumen en el derecho.

Conclusiones

No nos encontramos ante unos auriculares para gamers más. Ante una competencia que cada vez busca especializarse más con diseños, colores y funciones más atrevidas, Sennheiser ha optado por diferenciarse volviendo a los orígenes con la línea G4ME y creando unos auriculares específicos para los jugadores de PC en los que lo principal es la calidad de sonido, tanto de los auriculares como del micrófono. Y, por suerte, han conseguido despuntar precisamente en lo que querían hacer más hincapié: la calidad de sonido es más que destacable.

El diseño es mucho más elegante y sobrio de lo esperado en en este tipo de auriculares, lo que para muchos también es un punto a favor. El uso de cables de audio en vez de conexiones USB nos permite llevarlos con nosotros y usarlos cómodamente en cualquier ordenador sin necesidad de drivers o exageradas configuraciones previas, aunque eso también implica que no siempre tendremos la configuración exacta que queremos al depender más del hardware del ordenador que usemos en ese momento.

Y, en relación a la calidad de sonido, poco más hay que añadir a lo indicado anteriormente. Hemos tenido la suerte de probarlos en profundidad con juegos como Hitman: Absolution, Battlefield 4 y Payday 2 y su respuesta ha sido excelente en todo momento, sumergiéndonos por completo en la acción gracias a un sonido nítido y sin ningún tipo de reverberación molesta o vibración.

Si eres de los que valoran principalmente la calidad de sonido y los pequeños detalles frente a la aparatosidad y deslumbramiento estético de otras alternativas, podrás disfrutar de estos G4ME ONE muy pronto por un precio recomendado de 229 euros. Sennheiser también pone a la venta el modelo G4ME ZERO, circumaural cerrado con un acabado ligeramente superior, por 249 euros. Es finalmente de agradecer la conversión de precios realizada respecto a dólares (249 y 279, respectivamente).

Detalle: interior del auricular del Sennheiser G4ME ONE.
Headset Sennheiser G4ME ONE por detrás (izquierda) y por delante (derecha).

Imágenes oficiales de Sennheiser G4ME ONE:

Sennheiser G4ME ONE.
Frans Galschiøt Quaade, diseñador jefe de sonido en IO Interactive, con unos Sennheiser G4ME ONE.