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Análisis de la silla de gaming Noblechairs Epic Black

Uno de los modelos más populares del mercado, la 'épica' de Noblechairs cumple con casi todas las necesidades de un jugador de PC.

El boom de las denominadas "sillas de gaming" es toda una realidad desde hace ya varios años, lo que ha derivado en la aparición de varias gamas de precios y prestaciones, como un subsector bien definido. Noblechairs es uno de los fabricantes más reputados en este segmento, y su sillón con ruedas Epic podría considerarse su buque insignia. Si bien hay modelos por encima y por debajo en esta y otras marcas, la relación coste/acabados está muy bien equilibrada. En otras palabras, la Epic es una silla para jugar que puede representar a todo este subsector como un exponente claro, y por eso nos ha resultado interesante analizarla en Gamereactor.

El modelo que montamos hace un mes y en el que han descansado las posaderas (y la espalda) del que escribe durante todo este tiempo es la Noblechairs Epic Black, que tiene un PVPr de 339,90 € en su tapicería de cuero sintético (hay modelos de vinilo y de piel real por 420 y 550 euros respectivamente).

Antes de describir su montaje, su rendimiento y su confort durante este mes de uso, hay que hacer una advertencia muy importante para cualquier interesado en la adquisición de esta u otra silla de gaming: estos sillones están pensados para la actividad de juego en ordenador y no para el uso de trabajo en oficina ni el juego estándar con mando de consola. Su diseño es muy específico y da de los mejores resultados si la aplicación es la adecuada, pero usarla fuera de ese ámbito es como intentar pasarse Tetris con la guitarra de Guitar Hero. Pero luego volveremos a esto.

Análisis de la silla de gaming Noblechairs Epic Black

Abrir la caja de una silla de Noblechairs es como abrir la de un volante de Fanatec: rezuma calidad. El packaging, la presentación de las partes, las protecciones (sobre todo teniendo en cuenta el peso del paquete, casi 30 Kg, y los materiales a preservar)... todo deja esa sensación 'premium' que se espera de un artículo de esta gama. Parece que de verdad estás jugando en otra liga, y es algo que queda aún más patente al ver el acabado de cerca, las costuras precisas y la atención al detalle.

El montaje de una silla Noblechairs es relativamente sencillo. Este modelo está listo en una hora aproximadamente y, dados los pesos o lo aparatoso del respaldo y del asiento, lo suyo es montarla con ayuda puntual. Durante el proceso, hubiera agradecido que las instrucciones incluidas no fueran genéricas, pues por ejemplo dan por hecho que los brazos vienen anclados de fábrica (y no es así en la Epic), lo que cambia el orden de ensamblaje. Asimismo, la maneta dedicada a levantar o bajar el asiento (derecha), así como la que fija el respaldo (izquierda) son dos tubos de plástico que dejan una sensación increíblemente contrastada respecto a los otros componentes, como muy endeble, y que no encajan especialmente bien en sus hierros del mecanismo. Esta sensación, por desgracia, se mantiene durante el uso a largo plazo.

Otros componentes y embellecedores también son de plástico y, si bien las partes que se limitan a decorar no importan tanto, por ejemplo de los reposabrazos esperábamos un tacto más gomáceo y agradable, más a juego con el resto de materiales. Eso sí, que alguien dé un premio a Noblechairs por presentar los tornillos con tanta elegancia en un blíster a modo de estuche, incluyendo repuestos y la única herramienta necesaria. Además, quitando la confusión del manual, el encaje de las manetas y el cuidado que hay que tener con la palanca que libera el respaldo (¡es un resorte asesino!), el resto del proceso de montaje es sencillo y todas las piezas encajan con precisión y contundencia.

El sillón Epic de Noblechairs ofrece prácticamente todos los ajustes que se le puede pedir a un artículo de su especie. Alturas, inclinaciones, fijar o liberar el respaldo, ángulo y profundidad de los reposabrazos (sí, los mueves adelante o atrás, algo que muchas otras sillas no incluyen y viene genial para colocar los codos y la distancia al teclado/escritorio)... Como siempre con estos productos, lleva unos días de pruebas para dar con la configuración ideal para la mejor postura, incluyendo además factores como poner o quitar los cojines lumbar y cervical, muy mulliditos y también de gran calidad.

Análisis de la silla de gaming Noblechairs Epic BlackAnálisis de la silla de gaming Noblechairs Epic Black

Y ahora volvemos a la advertencia anterior. Si quieres el sillón principalmente para trabajar en el ordenador, la Noblechairs no es tu silla. Para eso están las sillas ergonómicas de oficina, también con sus gamas y categorías (desde los 150 euros de imitación hasta los más de 1.000 euros de Herman Miller y compañía). Estos sillones de juego están concebidos para el jugador de PC que mantiene una postura bastante constante, una tensión diferente en la espalda y unos movimientos concretos de las manos, normalmente con las muñecas reposando y sin las idas y venidas del teclado al ratón que implica la ofimática. Por eso, fijar el cráneo con el cojín superior es ideal con la Noblechairs Epic, así como dibujar los 90 grados en los codos y ubicar los riñones para un tipo distinto de atención. Además, aquí hay que tener en cuenta dos factores que pueden cambiar la prestación de esta o cualquier otra silla: la capacidad o no de contar con una mesa de altura variable y/o con un reposapies.

No es lo mismo jugar a Overwatch en PC que mover la vista entre distintas ventanas leyendo, y tampoco es igual si juegas con un mando entre las manos, por mucho que puedas angular los reposabrazos. Esto, sumado a una capacidad de transpiración reducida (lógico, al tratarse de tapicerías de sillón), debe tenerse muy en cuenta a la hora de valorar la compra de una Noblechairs.

Lo suyo es probarla y prever el tipo de actividad de juego principal que recibirá. El gamer de PC más tradicional probablemente tenga pocas opciones mejores que esta, pero en España también hay que tener en cuenta el calor al jugar, y el cuero sintético no es una tela transpirable. Lo bueno es que la Epic, como las mejores sillas, educa a nivel postural, y se nota la mejoría en varios días de uso al reposar sobre los apoyos clave una vez alcanzado el punto dulce de confort.

Y lo mejor es su diseño. Hay modelos de Noblechairs con licencia de títulos de primer nivel (por ejemplo la Noblechairs Hero Doom Edition), pero la Epic Black es tan fina y elegante a la vista como robusto es su chasis. Da gusto mirarla y tocarla, y es muy suave al moverse sobre las ruedas, así como al elevar, bajar o girar el asiento (una pena, de nuevo, esas manetas fuera de juego).

Por lo tanto, con una construcción tan cuidada, unos materiales de alta calidad en general y un diseño atractivo para desmarcarse de otras horteradas de su sector, la Noblechairs Epic es una de las mejores opciones en su gama para jugar a PC con teclado y ratón hoy en día. En otras palabras, como silla de gaming es una de las mejores sillas de gaming. Eso sí: tendrás que pensar muy bien si ese será su uso principal, pues no rendirá igual como silla de oficina ni transpirará como una ergonómica.

Análisis de la silla de gaming Noblechairs Epic BlackAnálisis de la silla de gaming Noblechairs Epic Black
Piensa que el cojín lumbar (derecha, abajo) no tiene por qué ponerse pegado al asiento. Su sistema de tirantes permite subirlo un poco en el respaldo para recoger mejor los riñones. Así notamos una gran mejoría en confort.
09 Gamereactor España
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