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análisis de hardware

Análisis de PC Engine CoreGrafx Mini

No va a ser tan popular como otras consolas mini, pero Konami y Hori han dado en el clavo

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Se te persona no saber mucho o nada de una consola llamada PC Engine (TurboGrafx-16 en América). Tuvo bastante éxito en Japón a finales de los 80 y durante los años 90 pero por aquí apenas rascó nada al llegar tarde y con muy poco apoyo. Pero Konami, compañía rara donde las haya, creen en las segundas oportunidades y ha decidido darle una nueva vida en formato mini con el apoyo de un curtido fabricante de hardware, aunque sea de periféricos, como es Hori. Sigue la línea por la que han pasado todas las de su época: NES, SNES, Mega Drive, PSX y hasta C64, pero no goza del factor nostalgia. A cambio, nos hemos dado cuenta de que ofrece otras cositas.

Empecemos por fuera, por su carcasa. Si tienes la colección parcial o completa de consolas retro en tu estantería, esta PC Engine CoreGrafx Mini no va a estar fuera de lugar. Es fiel a su diseño original y no ha perdido detalles al reconvertirse, a pesar de que ese acabado gris hace que no sea tan atractiva como por ejemplo las de Nintendo o que no sea tan sexy como las curvas de la de Sega.

El mando llama la atención por sí mismo, con esas palancas de velocidad que puedes accionar en determinados juegos. No es la mejor solución a la vista, pero es al menos lo han hecho para darle más capacidades. Una vez en las manos te olvidas sobre si es mejor o peor en diseño por lo bien que se maneja y responden sus botones, además de por ese cable de tres metros de longitud para no estar con la espalda encorvada hacia adelante. Pero hay que tener muy en cuenta un factor: que solo viene uno y el segundo se compra por separado.

Dentro de su pequeña memoria espera un catálogo repleto, dividido entre PC Engine japonesa y TurboGrafx americana. Quienes siguieron los anuncios de Konami recordarán cómo los fueron soltando en bloques. Lo que pasa es que la mayoría están en japonés y eso significa que algunos se complican un poco para dejarse jugar, los más arcade, y los RPG son directamente imposibles. Tras dar una primera vuelta encontramos que hay tres tipos de públicos que van a estar encantados: los amantes de lo retro, los amantes de las japonesadas y los amantes de los shupms. Aquí se cruza bien herencia TurboGrafx-16 para sumar, con versiones duplicadas, un buen número de shooters de la época. Los hay de todos los colores y perspectivas, desde los muy conocidos R-Type y Gradius a otros menos populares pero no menos buenos como Soldier Blade.

PC Engine CoreGrafx Mini
Este es el modelo europeo, pero en cada región tiene una pinta.

Que el catálogo sea tan extravagante tiene un efecto positivo y es que consigue que títulos con 30 años de vida nos resulten totalmente nuevos. Y como en la selección hay calidad, es como llegar a una mina con diamantes en bruto. No son demasiados los correspondientes al género RPG y tampoco les hemos dedicado tanto tiempo en este repaso en una máquina de préstamo facilitada por Konami, sobre todo a esos que ni siquiera podíamos entender. Al no centrarse mucho en un género, se gana variedad y da entrada a algunos de conducción, de plataformas o arcades como el pinball Alien Crush o un puñado de versiones de la serie Bomberman (aquí fue cuando más echamos de menos el segundo mando).

Entre unos y otros, sumando también los duplicados entre versión japonesa y occidental, suman 57 juegos. Como es de esperar, algunos de ellos están ahí porque algo más había que meter o porque tuvieron cierto éxito en su momento y han envejecido fatal. Se nos viene a la menta, por ejemplo, un plataformas titulado J.J. & Jeff que ojalá nunca hubiéramos abierto. Pero por cada uno malo o regular hay dos buenos, así que la proporción es como para estar contentos. Puede que haya nombres como el de estrategia Military Madness, el de velocidad Victory Racer o el de hockey Splatterhouse que os suenen.

PC Engine CoreGrafx MiniPC Engine CoreGrafx Mini
Alien Crush (izquierda) y Bomberman '93 (derecha)

De poco sirve un buen catálogo si la calidad de la emulación es mala (¿verdad, PlayStation Classic Edition?), pero Hori y Konami lo han bordado para que todo fluye con suavidad y naturalidad. Han añadido cinco ratios de aspecto entre los que escoger. De todos ellos, hay uno llamado TuboExpress que es genial, aunque demasiado pequeño para hoy en día como para tenerlo puesto mucho rato. A todos ellos se les puede aplicar, o no, el filtro CRT que simula la imagen de la tele de tubo de toda la vida. Lo hemos visto muchas veces y en ocasiones muy bien implementado, pero este es el mejor ejemplo de todos.

Sí tenemos algo más de pegas con la interfaz de usuario, que es bastante tosca. También con la falta de información sobre lo que significan los símbolos junto a cada juego. Tampoco se le ha dado el peso que se merece al hecho de cambiar entre consolas, que en realidad es algo que debería destacar especialmente.

De todas las horas que nos pasamos frente a la pantalla, lo más normal es acordarse de si te has divertido o no con los juegos o de lo bien o mal que han envejecido los gráficos y las representaciones visuales. Sin embargo, una vez acabada la sesión no podemos sino acordarnos especialmente de la música que ha estado sonando en nuestros oídos durante todos estos días. Dejando de lado algunos sintetizadores pastosos, este catálogo abre la puerta a unas bandas sonoras chiptune que hacen que se derritan los oídos de placer.

Ahora toca hacer un juicio de valor sobre si merece la pena o no todo lo que trae por lo que cuesta, tanto conseguirla como comprarla. El precio recomendado de venta de PC Engine CoreGrafx Mini es de 109,99 euros o 99,99 libras en Reino Unido. Os adelantamos lo que vale allí porque no hay distribución oficial en España, así que toca importar o recomprar a un importador. Y todo eso, sin el segundo mando, ni el tercero, ni el cuarto, ni el quinto, que es hasta donde llega con un multitap. Tener el set completo se va por encima de los 200 euros.

Como experiencia, estos días han sido muy divertidos. Y esta vez no se puede decir que el factor nostalgia juegue un papel tan importante como en el de otras marcas, aquí son los juegos los responsables. Suma también una gran labor de emulación conseguida por parte del binomio Konami-Hori, que tienen todo su mérito. Pero es un producto caro y eso pesa a la hora de decidir. Sus bondades y sus defectos están sobre la mesa, ahora es vuestra decisión escoger si se sume a vuestra colección o no.

PC Engine CoreGrafx MiniPC Engine CoreGrafx MiniPC Engine CoreGrafx Mini
R-Type (izquierda), Galaga (centro) y Gradius (derecha)
08 Gamereactor España
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