Cookie

Gamereactor usa cookies para ofrecerte la mejor experiencia de navegación. Si sigues navegando entendemos que aceptas nuestra política de cookies.

Español
Portada
análisis de hardware

Análisis del MSI Titan 76 DT 9SG

El MSI Titan 76 DT 9SG es un portátil grande con una CPU de sobremesa en su interior... y algunos problemillas.

La serie Titan de los portátiles MSI siempre ha sido -y sigue siendo- el producto estrella de la marca. Sus diseños parecen sacados de la fábrica de Lamborghini, con fibra de carbono y detalles rojos. Esta vez MSI ha querido coronarse con el Titan 76 DT 9SG, un portátil con corazón de sobremesa.

En cuanto al diseño, quizás se hayan excedido en algunas áreas donde no tenían que cambiar nada. Por ejemplo, a la hora de alimentar el PC tendremos un cable dividido en dos que se tendrá que conectar a dos fuentes de alimentación en paralelo. Este sistema es mejor que la fuente de alimentación de la generación anterior, pero una vez montas todo el tinglado se convierte en un lío de cables que hace que el resultado sea poco eficiente, pesado y complicado.

MSI Titan 76 DT 9SG

El Titan GT 76, a pesar de contar con un diseño bonito, no tiene una apariencia que transmita portabilidad. De hecho, podríamos describirlo como movible, puesto que transmite la sensación de ser una unidad que se puede mover, pero que no se puede llevar cómodamente debido a su peso y tamaño. Y es que el aparato en sí pesa la friolera de 4,5 kilogramos, y si le añadimos las fuentes de alimentación y el cableado necesario son 2,4 kilos extra. Y al final acabamos con un mastodonte de 7 kilos que se puede mover, sí, pero lo justo. Bueno, ya sabemos que por fuera es un monstruo, ¿su interior se podrá definir de la misma forma?

Para empezar, nos encontramos con una placa madre digna de una torre ATX. Una Z390 que viene acompañada de un i9-9900K, 64GB de RAM -DDR4 a 2666MHz-, un SSD NVMe de 1TB en Raid 0 y un HDD SATA de 2 TB. En caso de que necesitemos más almacenamiento contamos con un hueco para añadir un SSD M.2 extra. El hecho de que la placa sea la misma que la de un sobremesa implica que la salida de audio incluye un DAC ESS Saber que admite señales de 24 bit a 192 KHz.

Las conexiones de los laterales incluyen: un USB-C con Thunderbolt 3, un USB-C con Thunderbolt, cuatro USB-A 3.2, un puerto HDMI 2.0, un mini Displayport y un lector de tarjetas. Obviamente también tendremos dos entradas para el micrófono y los auriculares, un puerto ethernet -Killer E3000-, Bluetooth 5.0 y WiFi 802.11ax. Los altavoces incluidos son bastante decentes dentro de lo que se suele ver en portátiles.

MSI Titan 76 DT 9SG

En cuanto a la pantalla contaremos con dos opciones: una 1080p a 240Hz o una 4K a 60Hz. En nuestra opinión estas opciones son insuficientes. Ambas ofrecen paneles que supuestamente están al nivel de los IPS, pero por el precio que pagamos ya podrían ofrecer unos IPS de verdad. También nos habría gustado ver una opción a 1440p y 240Hz con el panel TN. Si escogemos la versión 4K, los 60Hz se quedan muy cortos para un portátil gaming, ya que lo mínimo debería ser ofrecer un panel a 144Hz. Lo miremos por donde lo miremos, no vale lo que piden por él. En el lado positivo hay que decir que ambos paneles cubren el 100% del espectro sRGB y que la gráfica que moverá todo es una GeForce RTX 2080.

Tampoco podía faltar la iluminación RGB, un añadido presente en todos los portátiles de esta década. Contaremos con luces en el chasis y debajo cada tecla de un teclado que nos ha parecido elegante y excelente. El problema es que no transmite nada distinto al resto de teclados que usa MSI en otras gamas, así que a pesar de contar con un chasis muy grueso no han utilizado interruptores mecánicos en este modelo.

La batería tiene una gran capacidad -90W/h- pero se agota rápido. Si no tenemos ningún enchufe cerca entonces podremos contar con 40 minutos de uso continuado, y si lo dejamos en stand-by podrá aguantar hasta dos horas desenchufado.

Cuando leemos la descripción del producto en la página oficial, podemos leer que pone «Overclockeado a», por lo que asumimos que el portátil viene con overclock de fábrica. Pero nada más lejos, ya que tendremos que abrir Dragon Center 2, seleccionar «Ajuste del sistema», clicar en el perfil de «Rendimiento» y pulsar sobre el icono de ajustes, lugar en el que podremos cambiar una serie de valores. Tras ello nos saltará una advertencia respecto al overclocking, y listo. Si, listo, pero tedioso, y en nuestro caso nos ha decepcionado el hecho de que no traiga el overclock de fábrica. Si decidimos hacerle overclock nosotros mismos tendremos que poner el modo Turbo y establecer el modo Cooler Booster para los ventiladores.

MSI Titan 76 DT 9SG

¿Marcará alguna diferencia el overclock por software? Para comprobarlo probamos algunos benchmarks y juegos. En nuestro test llegamos a los 4,97 GHz, y estos fueron los resultados:


  • Time Spy: 10584 sin overclock y con él.
  • Time Spy Extreme: 4263 sin overclock, 4953 con overclock.
  • Port Royal: 5925 sin overclock, 6298 con overclock.
  • Four Strike Ultra: 5623 sin overclock, 6499 con overclock.
  • Four Strike Extreme: 9526 sin overclock, 12416 con overclock.
  • Four Strike: La mejoría más notoria, 15488 sin overclock y 22924 con overclock.

Total War: Warhammer 2 se probó en Ultra a 1080p, 2560x1600 y 4K. Obtuvimos las siguientes cifras con los demás ajustes predeterminados: FPS 102 / 71,4 / 46 respectivamente. Las cifras aumentaron con overclock, llegando a 104,3 / 64,9 / 44 respectivamente.

The Division 2 se probó en Ultra a 1080p, obteniendo 95 FPS sin overclock y 96 con overclock. Si lo bajamos a Alto y Medio, las cifras subían a 129 / 139 FPS respectivamente sin hacer overclock. También lo probamos a 4K y las cifras cayeron a 34 FPS sin overclock y 37 FPS subiendo las frecuencias.

Far Cry 5 se probó a 1080p con ajustes en Ultra, Alto y Medio, y obtuvimos 83 / 91 / 116 FPS. Después lo overclockeamos y obtuvimos 124 / 128 /131 FPS respectivamente. Sin duda, una mejora notoria. También subimos la resolución a 4K en Ultra, y obtuvimos 57 FPS sin overclock, y 65 FPS subiendo las frecuencias.

Assasin's Creed Odyssey se probó en Ultra a 4K, obteniendo 39 y 40 FPS sin y con overclock respectivamente. También decidimos probarlo a 1080p con ajustes en Ultra, Alto y Medio, obteniendo 68 / 85 / 97 FPS sin overclock, y sorprendentemente las cifras cayeron a 64 / 85 / 95 FPS al hacer overclock.

Middle-earth: Shadow of War llegó a los 57 FPS a 4K en Ultra, y hacerle overclock mejoró poco la cifra, llegando a 58 FPS. También lo probamos a 1080p en Ultra, Alto y Medio, obteniendo primero 83 / 127 / 153 FPS sin overclock, y 125 / 153 / 183 FPS con overclock, una mejora bastante sustancial.

Este baile de números se puede explicar en una palabra; calor. A pesar de activar el Cooler Booster, la CPU siempre rondaba los 100° cuando le hacíamos overclock. Pero al menos la GPU se beneficiaba de este aumento de ventilación, llegando como máximo a 86°. Si no hacemos overclock no notaremos diferencias de temperatura entre el modo Automático de los ventiladores y el modo Cooler Boost, ya que entre ambas la temperatura varía solo un grado. Las temperaturas sin tocar las frecuencias de la CPU rondan los 45° sin carga y alcanzan los 92° a pleno rendimiento. La GPU alcanza 41° y 90° respectivamente.

MSI Titan 76 DT 9SG

Pero claro, todo tiene un precio, y aquí se paga en decibelios. Los ventiladores en modo automático rondan 55dB y 62dB por norma general, pero si el juego es muy intenso -en nuestro caso Far Cry 5- entonces pueden alcanzar los 71dB. Todo esto sin hacer overclock, porque al tocar las frecuencias también aumentaremos el ruido. El sistema cuenta con dos ventiladores grandes, dos pequeños y 11 tubos de cobre montados sobre bloques de aluminio para conducir el calor a ellos. Además, la parte inferior es prácticamente una rejilla de entrada de aire enorme.

Quizás sea hora de concluir este análisis monstruoso. En cuanto al rendimiento, no tenemos queja porque rinde igual que un sobremesa, pero en esta vida todo tiene un precio, y aquí lo pagamos con creces: el conjunto es tremendamente pesado, enorme y ruidoso, por lo que si pudiéramos escoger nos iríamos a por un MSI GL65 o GF75 en lugar del que hemos analizado. Y con el dinero ahorrado podríamos comprar un sobremesa decente como el MSI Infinite Plus X. El GT76 Titan es otro nivel de rendimiento en el mundo de los portátiles, pero es difícil pasar por alto sus 7kg de peso, su dependencia energética -la batería dura 40 minutos- y sus 71dB a pleno rendimiento.

El MSI Titan 76 DT 9SG es un gran portátil, pero el ruido, el calor generado, el peso, la duración de la batería y unas opciones de pantalla mediocres no son características dignas de un buen portátil.

06 Gamereactor España
6 / 10
overall score
Media Gamereactor. ¿Qué nota le pones tú? La nota de la network es la media de las reviews de varios países

Contenido relacionado



Cargando más contenido