Análisis del Razer Kishi Ultra
Qué raro está todo en el mundo del gaming, ¿verdad?
Es cierto que uno ya tiene sus años y, por tanto, se agrava la reluctancia natural a los cambios que todos tenemos de base. Pero lo cierto es que últimamente parece que todas las compañías se han dado cuenta de que los videojuegos al corte tradicional, no son exactamente el futuro.
Esto ha llevado a una época de interiorización del sector para encontrar "the next big thing" Y viendo que Nintendo Switch o Steam Deck han calado profundamente con su rollito híbrido-portátil, que nadie pensaba podría tener tantísima aceptación, ha habido otras iniciativas, eso sí, con mucha peor suerte, pero ahí estaba la llegada de los smartphones y tablets, siempre encima y con unas capacidades dignas de sonrojar a las consolas de última generación, parecía la plataforma de juego perfecta.
Pero algo no estaba yendo como se esperaba. Mientras que los juegos simples y nativos lo petan para partidas casuales, las grandes producciones, incluso las que se han hecho ports ex profeso, no despegan (que se lo digan a Capcom con su Resident Evil para iPhone y sus cortísimas ventas) y parece que la gente no se anima a jugar en sus teléfonos móviles.
Pues bien, parece evidente que parte de ese fracaso, proviene del hecho de que una superficie táctil, no es el mejor interface de control para un juego pensado para mando o teclado y aquí es donde muchos fabricantes han querido encontrar un nicho para competir con productos diseñados para cambiar esa desventaja y tornarla en algo a favor y de ellos, es Razer la que parece que con mayor acierto lo ha conseguido, vamos a echar un ojo a su Kishi Ultra, un mando acoplable al móvil que ofrece máxima calidad en cualquier parte, vamos a verlo.
El móvil como videoconsola
Kishi Ultra es, a grandes rasgos, un mando de control de muy alta calidad para acoplar a nuestro móvil y servirnos para jugar a juegos nativos de la plataforma, emuladores o juego en la nube. Es verdad que desde hace un tiempo, se han multiplicado los dispositivos que han visto una ventana de oportunidad con este tipo de mandos y la han aprovechado. Así, podemos encontrar controladores chinos de 20 euros en Aliexpress que pueden valer como apaño y en el otro lado del espectro de la molonidad máxima, tenemos este Kishi Ultra de Razer.
Kishi destaca para empezar por una calidad de materiales totalmente premium. Cuando tocas controladores baratos para móvil, el primer sitio por el que se les suelen saltar las costuras es por la bisagra trasera para acoplarlo al móvil. Es una pieza mecánica que necesita de engranajes de metal y de un buen diseño y por ellos es fácil que nuestro aparato de mercadillo chino de 18 euros se rompa por ahí a la primera de cambio. En el caso de Kishi, notamos como el sistema es robusto y a prueba de iluminados que se pongan a hacer el animal para montarlo en una Tablet o en un teléfono muy grande.
Quizá es buen momento para llamar la atención acerca de que el Kishi de Razer no es barato, ni parecido, es un cacharro con un precio muy elevado que por consiguiente ofrece muy altas prestaciones, pero eso sí, hay que pagarlo.
En cuanto a la botonería, nos hallamos también ante un mando de alto nivel, es posible que no lleguemos a un mando de PS5 o Xbox, pero probablemente sí sea el tope de gama en cuanto a este nicho concreto se refiere. Los botones principales son mecánicos, aquí podemos entrar en el eterno debate de esta tecnología contra gomas conductivas, pero al final las dos son muy precisas. La cruceta es amplía al estilo Xbox, pero para nuestro gusto peca de ser excesivamente clicky, no es muy ruidosa, pero se nota en el juego y puede generar cierta fatiga en sesiones muy prolongadas.
El sistema de vibración háptica funciona muy bien y aunque puede ser redundante porque los móviles ya lo integran, para las tablets es otro punto a favor.
Los gatillos son analógicos con efecto hall y no tiene botones posteriores, algo que siendo totalmente sinceros, es mejor así. Por su parte, los sticks analógicos tienen la tecnología TPSiV para que no acaben teniendo drift y resulten más duraderos, son cómodos y están donde deben para una buena ergonomía. Ofrece salida para cascos Mini Jack y un puerto para carga paralela de móvil USB C.
En cuanto a compatibilidad, el Kishi ultra puede ser usado tanto en Android como en iOS merced a unas almohadillas que pueden intercambiarse para que el mando acople al dispositivo que queramos conectar. Gran parte de esta compatibilidad se debe a la aplicación nativa de Razer Nexus, que nos ofrece un gran abanico de opciones de personalización además de ser un HUB de lanzamiento de juegos y un sistema completo de 'remapeo' de botones que vale para el uso de juegos que no tengan opción de joystick nativa.
Razer Remote Play nos permite usar los juegos de nuestro PC directamente en el móvil y en nuestras pruebas, el resultado ha sido bastante bueno.
La verdad es que es un placer jugar con este mando, aunque dependiendo del móvil o Tablet que usemos, el resultado puede ser un cacharro grande y pesado, la ergonomía es estupenda y nos permite estar horas sin generar posturas raras o tener que compensar.
Dicho todo esto, nos da la sensación de que con el Kishi se ha perdido una magnífica oportunidad de hacer un mando que valga para todo en uno.
Es verdad que estamos ante un dispositivo compatible con Windows PERO solo por cable USB C y cuando no lleva un móvil, el agarre es raro. Además, el Kishi no tiene batería propia, con lo que no podremos conectarlo por Bluetooth a otros aparatos para jugar, solo por cable que además está en un sitio un poco incómodo. Si estos puntos se hubieran solucionado, podríamos hablar de un solo mando para dominarlos a todos, los sistemas, se me entiende.
Hemos visto que hay por la red acoples para poner en donde va el móvil impreso en 3D, pero no deja de ser un apaño que, si se hubiera previsto, habría tenido mejor solución.
Resumen
Así pues, ¿estamos ante el mejor mando para dispositivos móviles y tablets del mercado? Probablemente, ¿es esto suficiente para justificar los 170 euros que cuesta? Pues seguramente no, y ahí está el mayor problema que le vemos al Kishi Ultra, que podría ofrecer muchísimo más con muy poco que se lo hubieran propuesto. ¡Ojo! Si lo que queremos es un mando exclusivamente para jugar en estos aparatos, no hay mejor cacharro que este, pero podemos entender que es un gasto que cuesta hacer.


