"Ocho chicas encantadoras. Ninja y soldado. Cyborg y asesina en serie. Todas de buen ver, ligeritas de ropa y con unos pechos que desafían las leyes de la gravedad. También están atrapadas, las pobres, en un simulador virtual, obligadas a luchar entre sí en combates a muerte. Sólo puede quedar una, la que gana y tiene la posibilidad de volver al mundo real.
Con este estupendo argumento, el juego de lucha descargable Girl Fight (eso es, Pelea de Chicas), podría sonarte como el concepto de juego perfecto..."
¿Pero? Pero para ser un buen juego de lucha no basta con todo eso, por mucho que capte el interés más básico de parte de la audiencia. Un buen videojuego de lucha, aunque fuera con personajes hechos con palos de madera, depende en esencia de su sistema de combate, su control, su equilibrio, su desafío, su competitividad multijugador... y lo demás es cuestión de estilo y propuesta comercial.
Kung Fu Factory parece haberse quedado en el cinturón blanco y nunca haber aprendido nuevas técnicas, pues pese a especializarse en el género con Supremacy MMA, el reciente Spartacus Legends o este Girls Fight, todavía no ha sido capaz de mejorar, aprobar y subir de cinturón. Descubre por qué su último trabajo está muy lejos de Dead or Alive (por mucho protagonismo que ambos den a las luchadoras) en nuestro análisis de Girl Fight.