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análisis de hardware

Análisis: mando Nacon Revolution Pro

Nacon ha adaptado su mando profesional de PC a PS4 con todas las características del DualShock y sus ventajas.

El despegue del juego competitivo en consolas está siendo un gancho para las compañías de hardware, que ven en la gran base instalada de PS4 un público potencial al que vender productos diferenciados. En los últimos meses se han estrenado dos mandos avanzados que ofrecen más prestaciones que el DualShock 4, el Razer Raiju y el Revolution Pro Controller de Nacon cableado que vamos a analizar en esta ocasión.

El fabricante se ha aplicado el refrán de "allí donde fueres haz lo que vieres", porque la adaptación de su GC400-ES Alpha al universo PlayStation ha significado una revisión completa con la que satisfacer al usuario de esta marca. Sin embargo, es fácil apreciar por debajo los rasgos propios de la casa, y sobre todo, hay comenzar diciendo que ambos cuentan con el mismo software de configuración de perfiles. Por tanto, los usuarios de Nacon van a adaptarse con mucha rapidez a este modelo a pesar de los cambios estéticos, y los de PS4 no van a perderse demasiado, más allá de la necesaria adaptación que hace falta para sacar el máximo a un producto de estas características.

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Diseño y ergonomía

La primera impresión que quiere transmitir Nacon con su Revolution Pro es de calidad, y eso lo consigue con un packaging elaborado y vistoso que entra por la vista. La presentación es elegante, muy alejada de las cajas de cartón blando con todo apelmazado de los mandos que han vendido siempre los fabricantes de consolas. Viene acompañado de su cable trenzado de 3 metros y un protector de sujeción, tres juegos de pesas, una funda, una gamuza, un libro de instrucciones y unas pegatinas que tienen más importancia de la que parece porque su tacto puede servir para conseguir algo más de grip.

Fuera de su caja es un híbrido total. Los diseñadores han tomado el modelo de PC, con su figura gruesa y sus ángulos marcados, y han añadido los elementos que pide una PS4: simbología en la botonera, trackpad, botones PS, share y options y LED para indicar el color del jugador. El resultado es bueno estéticamente y en la práctica. Pero al ir rotando comienza a desmarcarse, primero por esos gatillos de tamaño y angulado, y sobre todo atrás, con los botones avanzados cuyo uso revisaremos más adelante.

Su gran tamaño no impide que sea cómodo en las manos (de tamaño mediano), sobre todo porque marca de forma descarada la postura neutral en la que hay que agarrarlo con una sensación de llenado, que toda tu mano está acomodada donde debe. La sorpresa es la forma de pulsar L1 y R1, mucho más cómodos por su parte corta y sin embargo totalmente accesibles y perfectamente compatibles con unos L2 y R2 de recorrido configurable y resistencia óptima; como los macros y los perfiles, que quedan justo al alcance del dedo anular para que el cambio el cambio de configuración y los movimientos especiales no requieran ningún gesto adicional, pero son discretos frente a las largas palancas de otros modelos. Al botón PS la distancia sí le pasa factura y no es tan accesible. No me han gustado tampoco sus grandes botones principales porque se mezclan demasiado y el enorme ángulo de giro de los sticks, que es necesario para ofrecer alternativas a un jugador Pro, suponen una incomodidad para el jugador menos experimentado.

La fabricación es en plástico duro, como es habitual, pero casi todo está recubierto de una goma que asegura un poco más de grip. Se agradece, pero se raya con mucha facilidad y no parece que vaya a ser muy duradera. A pesar de su volumen, es muy ligero ya que no cuenta con batería. Para compensarlo, incluye las pesas, muy recomendables, aunque sea el par ligero, porque el bloque de peso está en la parte superior y tiende a caer hacia adelante y además el cable provoca un efecto de tirantez en la parte superior incluso en una posición cómoda en la que no esté nada tenso. Eso sí, a cambio transmite un imput lag inexistente, que para eso sacrifica la conexión inalámbrica.

Software y configuraciones

Las impresiones al tacto y durante las partidas son comparables en mayor o menor medida entre todo tipo de mandos, pero en la gran diferencia entre los de gran calidad y los corrientes está en las funciones avanzadas que permite su capacidad de proceso y memoria.

El Revolution Pro Controller guarda cuatro configuraciones o perfiles en su modo avanzado entre las que cambia al instante con tan solo pulsar el botón profile de la parte trasera. Cada usuario le puede encontrar una solución, pero sobre todo es importante para juegos en los que vas cambiado de vehículo/personaje en cada partida porque en cada uno de ellos puedes ajustar la sensibilidad de los botones y de los sticks. Por ejemplo, un jugador como yo que siempre llega el gatillo de fuego en tensión en un shooter se puede crear una configuración con el recorrido reducido del gatillo. No solo eso, se puede realizar un mapeado completamente nuevo, muy útil para los juegos que no permiten configuración de controles.

Para poder usar el modo avanzado hay que instalar la aplicación oficial, que es gratuita pero que solo se está en PC, así que quienes se lo compren y solo tengan PS4 no van a sacarle todo el jugo. La interfaz de usuario es fea, pero muy práctica. La compañía ha querido llegar a todo el público y ha hecho pantallas muy claras y repletas de gráficos vistosos y paneles informativos que te permiten saber siempre qué es lo que estás cambiando e intuir qué efectos va a tener. Es especialmente útil para configurar la zona muerta y la curva de respuesta de sus sticks, que como comentábamos antes tienen un rango exagerado que la mayoría de usuarios van a desear reducir en cuanto puedan meterle mano.

La calidad de este mando es manifiesta, pero antes de la compra hay que tener en cuenta el precio y el uso que se le va a dar. El coste del Revolution Pro Controller está por encima del Nacon para PC y del DualShock 4, pero muy por debajo del Razer Raiju. Los 109,95 euros de su PVPR lo dejan en una situación intermedia muy tentadora, porque tiene calidad para competir con mandos buenos, pero es lo que te cuestan dos mandos oficiales de Sony. Un producto recomendable para iniciarse en otro nivel de juego.

Este análisis ha sido realizada gracia a la cesión de un mando por parte de Nacon. Hemos hecho la prueba con los juegos Call of Duty: Infinite Warfare, The King of Fighters XIV, Yooka-Laylee, Project Cars y Horizon: Zero Dawn

09 Gamereactor España
9 / 10
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Relación calidad/precio. Ergonomía y peso una vez ajustado. Acesibilidad a los botones. Software de configuración claro y útil.
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Recubrimiento de goma de grip justo y durabilidad dudosa. Tamaño de botones principales.
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