Análisis: Quarantine Zone: The Last Check
¿Papers, Please... en un apocalipsis zombi?
Puede que pienses que trabajar en un puesto de control fronterizo es bastante aburrido, pero el excepcional Papers, Please demostró que eso estaba muy lejos de la realidad cuando se estrenó hace más de una década. Aun así, si comprobar antecedentes y la distinguir entre verdad y mentira, te parecía algo demasiado sencillo, la gente de Brigada Games ha llevado esa premisa a un nuevo nivel.
Quarantine Zone: The Last Check es básicamente Papers, Please, pero cambia un paso fronterizo distópico por un puesto de control en una ciudad en ruinas, donde el objetivo es identificar a las pobres almas portadoras de un virus que convierte a las personas en zombis violentos y descerebrados. Eso es, en lugar de ser un héroe de acción abatiendo hordas de muertos vivientes, en este juego asumes el papel de un administrativo, algo mucho más complejo de lo que cabría esperar.
La premisa es utilizar tu conocimiento sobre cómo afecta el virus a los humanos, junto a un montón de herramientas ingeniosas para averiguar quién está infectado y quién no. Al principio del juego, resulta una tarea bastante complicada, ya que tus conocimientos son mínimos, lo que significa que te enfrentas a síntomas genéricos y toca elucubrar sobre si alguien está sano o no. Obviamente te equivocarás y enviarás a las personas sanas a ejecución, permitirás que los infectados entren en tu zona segura y pondrás en cuarentena a individuos con enfermedades simples como la conjuntivitis. Pero a medida que avanzan los días e inspeccionas a más y más humanos, aprendiendo por el camino más detalles sobre el virus a medida que avanzas con la ayuda de útiles artilugios y objetos, te resultará mucho más fácil darte cuenta de si alguien está limpio o si es un peligro. Un vistazo rápido puede ser todo lo que necesites para fijarte en los ojos rojos o la piel gris de alguien, o puede que necesites sacar un escáner para encontrar arañazos y mordeduras de zombi bajo la ropa, así como órganos en descomposición dentro del cuerpo de alguien. Quarantine Zone hace un trabajo fantástico a la hora de no ponerte las cosas tan fáciles, pero de una forma que no abruma, haciéndote sentir que tus habilidades mejoran cada día.
Sin embargo, a veces el juego es demasiado ambiguo. Hemos vistos en varias ocasiones que los síntomas y los rasgos preocupantes no son lo suficientemente claros para tomar una decisión. Esto puede ser un gran problema, ya que Quarantine Zone no es un juego que perdone los fallos (no esperas que lo sea), y si accidentalmente dejas que un infectado entre en tu zona segura, puede acabar con 10 o más supervivientes, un suceso que podría estancarte económicamente y acabar la partida. Mejorar tu equipo para que sea más difícil hacernos dudar es una opción, pero eso no cambia el hecho de que a veces tienes que tomar decisiones confiando en tu instinto, y a mis ojos, esto desvirtúa un poco el propósito de un juego así.
Además, esto se aplica a algunas de las mecánicas básicas. Habrá ocasiones en las que aparezcan supervivientes con mochilas que deban ser registradas para evitar que introduzcan contrabando en tu puesto de control. En cuanto a lo que se considera contrabando... a menudo es confuso, ya que el juego te recompensará por confiscar motosierras y ametralladoras, pero te penalizará por llevarte partes del cuerpo infectado cercenadas o bidones llenos de gasolina... De nuevo, una explicación más firme vendría muy bien en este caso.
Pero más allá de estas incoherencias hay un juego que ofrece un bucle realmente entretenido y divertido. Es sencillo y bastante repetitivo por naturaleza, pero en la práctica funciona bien y hace que tengas aún más ganas de empezar un nuevo día y comenzar de nuevo el proceso de selección. Este bucle satisfactorio se mezcla muy bien con sistemas básicos de simulación que giran en torno a la mejora de tu campamento y tu punto de control. Estas funciones son simples y no son un quebradero de cabeza cuando intentas exprimir al máximo sus posibilidades, como sucede en algunos juegos rivales. Además, obtienes experiencia cada día, lo que funciona a las mil maravillas. Todo eso sin mencionar las mecánicas adicionales que se añaden a medida que avanzan los días, ya sea el laboratorio de investigación donde puedes investigar nuevos síntomas extraños y determinar si tienes que preocuparte por ellos en futuros supervivientes, o el minijuego de defensa de oleadas que se ofrece ocasionalmente donde tienes que defender la base de hordas de zombis utilizando un dron armado como si estuvieras en un juego de Call of Duty.
También hay que decir que Quarantine Zone es un juego indie y de igual modo que, por ejemplo, Contraband Police, deja un poco que desear en al apartado visual. Está claro que este juego no te hará pensar que tiene un gran presupuesto, pero al mismo tiempo, el gameplay, el bucle y la mecánica, funcionan. Y con eso suele bastar. El hecho de ser un juego independiente de este calibre también implica algún que otro fallo en el juego, y en mi experiencia eso incluía errores en los que los pasos de las misiones se quedaban atascados o cosas que se suponía que debían ocurrir, simplemente no ocurrían. ¿Eran frustrantes? Por supuesto, pero eran poco frecuentes, así que eso es positivo.
¿Seguirás totalmente enganchado por el bucle después de 15 horas? Eso está por ver. Pero para ser un juego que puedes conseguir a un precio razonable de 17 £ (19,5 €), hay muchas cosas que Quarantine Zone: The Last Check hace bien, por lo que si sientes cierta curiosidad por saber si tienes lo que hay que tener para manejar un puesto de control, este juego no te decepcionará.










