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análisis de hardware

Análisis: Thrustmaster Ferrari Vibration GT Cockpit 458 Italia

Probamos una extraordinaria cabina de pilotaje para correr en Xbox 360: volante y pedales integrados en un único bloque, con vibración. Excelentes materiales, óptima respuesta y un precio un poco exagerado.

Hay dos formas de jugar a un videojuego de carreras: con o sin volante. Es increíble cómo, lo que puede considerarse como un simple accesorio, puede cambiar radicalmente la experiencia de juego. Puedes ser todo un campeón de Forza Motorsport 4 con tu mando de toda la vida, pero la primera vez que agarras un volante y sientes los pedales bajo tus pies, adviertes de inmediato la enorme diferencia. Y con todo pronóstico te saldrás de la carretera en la primera curva.

En muchos aspectos, el uso de un volante marca la frontera entre el juego y la simulación; las sensaciones se amplifican, palabras como "precisión" y "fuerza" adquieren un nuevo significado. En resumen, si te gustan los juegos de coches, necesitas un volante. No hay ninguna duda.

Sin embargo, hay un gran problema. Muchos volantes de juego que hay en el mercado consisten en realidad en dos piezas separadas (volante y pedales), que deben fijarse a una imitación de una cabina (como una mesa o un montaje propio). Esto te obliga a estar demasiado cerca de la pantalla y a atornillar y desatornillar unas abrazaderas de dudosa calidad cada vez que quieres montar y desmontar tu sistema de conducción virtual.

Análisis: Thrustmaster Ferrari Vibration GT Cockpit 458 Italia

Finalmente, tenemos que considerar que muchas veces tu consola está conectada a una TV en tu salón, y que por tanto esas abrazaderas no tendrán nada que hacer en los cojines o en tu cómodo sofá. Como resultado, estamos obligados a jugar con el volante reposando sobre las rodillas (terrible) o a comprar un 'rack' para este propósito.

Hasta ahora. Recientemente, los fabricantes de accesorios han comenzado a integrar los volantes y los pedales en una misma pieza de hardware. Thrustmaster nos ha presentado su propia visión con Ferrari GT Cockpit 458 Vibration Italia, un volante diseñado para los que quieren cambiar para siempre su experiencia de juego en los títulos de carreras para Xbox 360 (y PC), pero sin mover el culo del confort de su sofá.

Análisis: Thrustmaster Ferrari Vibration GT Cockpit 458 Italia

El producto se presenta como una reproducción del volante de un Ferrari F458 a una escala ligeramente reducida (70%). En lugar de botones que controlan las señales de giro, Thrustmaster incluye los cuatro botones que suelen estar en el frontal de cualquier mando de Xbox 360, todos accesibles fácilmente con tu dedo pulgar. Además, podemos encontrar los típicos botones "back" y "start" duplicados en la parte trasera. Finalmente, la cruceta digital queda mapeada en un botón de arrancar de color rojo y una rueda para regular la postura.

Thrustmaster ha intentado hacer de la necesidad una virtud, aprovechando los elementos estéticos como los botones reales de un volante y hacer que funcionen. Por desgracia, estos botones son también los más incómodos de usar. El botón rojo de arrancar el coche, por ejemplo, es demasiado pequeño y demasiado poco sensible para hacer las veces de una cruceta digital. El pomo rotatorio es decepcionante, porque no se usa para ajustar los presets del accesorio, sino como botones reales por ejemplo para cambiar la vista durante el juego. Además, al aparato le falta un control analógico que habríamos usado sin duda para mover la cabeza del piloto en un adelantamiento. Sin embargo, esto son pegas menores que no comprometen la experiencia de conducción.

Centrados en el volante en sí, las aletas de cambio de marcha son especialmente buenas. Están fabricadas en aluminio, dejan una sensación muy sólida y realmente se parecen a las de un Ferrari de verdad (pude conducir un F430 y es muy parecido, quitando el 'clic' que escuchas cuando aprietas del todo).

Los pedales consisten en acelerador y freno. Como imita la cabina de un F458, la falta de embrague está totalmente justificada. La dureza de los muelles se ha ajustado con una precisión milimétrica: el freno es moderadamente más duro que el acelerador, como esperas en el mundo real.

Respecto al confort, este volante está montado sobre un contundente soporte de aluminio a modo de barra, completamente ajustable en altura. Además, se puede rotar hacia arriba o hacia abajo, dependiendo de la postura preferida de conducción. Con sencillos ajustes, esta cabina de mentira puede adaptarse a prácticamente cualquier jugador (alto o bajo) o asiento (sofá, sillón, silla) en cuestión de segundos. Dos grandes tornillos en la parte trasera de los pedales permiten fijar la posición de un volante que, sin embargo, oscila unos milímetros arriba y abajo. No es un defecto, sino una función necesaria para acomodar los ligeros cambios de postura que cada jugador efectúa cuando está sentado en el sofá.

Análisis: Thrustmaster Ferrari Vibration GT Cockpit 458 Italia

Uno de los aspectos más controvertidos del producto es sin duda la ausencia de force feedback. Tratándose de un volante que ronda los 300 euros, esperábamos un sistema de resistencia motorizado. Pero no es el caso: el volante vuelve siempre al centro a causa de un muelle cuya fuerza parece siempre la adecuada. La ausencia de esta función queda reemplazada en parte por la presencia de los motores de vibración, pues los han situado en el cuerpo de los pedales. De esta forma, las vibraciones se transmiten a través de todo el aparato. Es increíble lo importante que es el papel de la vibración en algunos juegos. En Forza Motorsport 4, por ejemplo, indica claramente la pérdida de tracción. Después de unas vueltas, puedes detectar inmediatamente cuáles son los límites de tu coche y aprender a lidiar con las curvas de una forma inimaginable con un mando. Pero evidentemente, todo esto no quiere decir que una función de force feedback real que imitara el comportamiento de los volantes de verdad no habría sido más que bienvenida.

Otro punto polémico es el precio de venta del Ferrari GT Cockpit 458 Vibration Italia. Teniendo en cuenta que se trata de un volante USB, no se puede ignorar la existencia de otros productos sin cables y con force feedback que se venden a precios inferiores. No hay duda de que la licencia oficial de Ferrari tiene un impacto en el precio de venta al público, pero por lo demás queda la sensación de que la relación calidad / precio no es tan mala.

Análisis: Thrustmaster Ferrari Vibration GT Cockpit 458 ItaliaAnálisis: Thrustmaster Ferrari Vibration GT Cockpit 458 Italia

La competencia, de hecho, ofrece volante y pedales por separado (con los problemas citados anteriormente). Y tenemos que sumar la extraordinaria calidad de los materiales empleados aquí por Thrustmaster, lo que lo convierten en un producto diseñado para durar y durar.

Una vez replegado, el volante mide 80x35x45cm: demasiado alto para guardarlo debajo del sofá, pero lo suficientemente recogido como para meterlo en un armario o debajo de la cama. Además de la calidad y la ergonomía, la gran fortaleza del Ferrari GT Cockpit 458 Vibration Italia es su versatilidad. Hasta en una casa pequeña como la mía este artículo puede encontrar su sitio, sin provocar ese inevitable runrún que escucho a mi novia cada vez que un nuevo accesorio comparte piso con nosotros. Y eso ya es un milagro.

En resumen: si quieres cambiar para siempre tu experiencia de pilotaje en Xbox 360, necesitas un mando, dos pedales y un espacio dedicado. Con el Ferrari GT Cockpit 458 Vibration Italia, tu sofá se convierte en ese espacio. Y para muchos, con esto será suficiente para lanzarse a por él.

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