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análisis

Fast RMX

Nintendo Switch trata de acelerar al ritmo de esta exclusiva de Shin'en Entertainment.

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No hay muchos juegos que comprar para Nintendo Switch en estos primeros días a la venta, y tampoco hay demasiados grandes proyectos anunciados. Aunque el apoyo de la escena independiente sí se aventura muy fuerte, con unos 70 en desarrollo. Uno de que ya están disponibles es el monstruo de la velocidad futurista Fast RMX. Shin'en Entertainment ha resucitado Fast Racing Neo, el de Wii U, para crear una versión nueva con todo el contenido publicado hasta la fecha y una nueva capa de trabajo para aprovechar el incremento de potencia. El original nos gustó cuando lo analizamos y este sigue por el mismo camino, aunque a veces da la sensación de que podría haber sido incluso más impactante en esta transición desde una consola vieja a esta nueva híbrida.

Pero antes de ponernos negativos, empecemos con lo bueno. Lo mejor que tiene este juego es la sensación de velocidad, imprescindible para un título cortado por el mismo patrón que Wipeout, en el que las sensaciones deben ser casi de gravedad en el cuello. El toque distintivo de este título son las planchas de colores azul y naranja que hay que pasar en la fase de la nave adecuada para ganar un impulso si se hace en el momento adecuado. En caso contrario y perderás todo y quedarás a merced de los rivales, todo un "efecto Ikaruga" que obliga a prestar atención al código de colores constantemente. Además, todas las naves tienen un botón de propulsión que se agota rápidamente, pero que se recarga gracias a unos orbes repartidos por la pista.

Fast RMXFast RMX

Las carreras convencionales mantienen la frescura por sí mismas, pero una vez que empiezas a apretar el acelerador al máximo, combinado con una buena selección de puertas y con el propulsor, el ritmo sube considerablemente. En realidad, puede ser incluso mareante cuando se desboca y te obliga a luchar contra el propio coche flotante en cada curva mientras esquivas los obstáculos del entorno o los rivales sin perder ni uno solo de esos objetos de potencia.

Los vehículos se llaman literalmente Racing Machines y no son todos iguales. A medida que avanza el juego se van desbloqueando más y más con distintos niveles estadísticos, como aceleración, velocidad punta o turbo. También hay cambios estéticos entre ellos que las hacen tener cierta personalidad, pero realmente no hay demasiado diferencia de conducción entre unas y otras. El estilo es otro de esos aspectos en los que la influencia Wipeout es más que evidente, quizá más que la de F-Zero, del que se ha considerado el sucesor espiritual ya que Nintendo no ha decidido seguir con la serie.

La variedad de circuitos es lo que más nos ha gustado de Fast RMX. Además de que Shin'en ha sido bastante generosa con la cantidad, sobre todo para un juego de 19,99 euros, la diversidad hace que la sensación de novedad sea constante. Después, visitándolos uno por uno, descubres los giros, subidas, cambios y saltos introducidos, mezclados con los peligros del entorno que te destrozan la partida cuando menos te lo esperas. Cada pista que vas desbloqueando es más difícil que la anterior, presenta más dificultades y te obliga más a perder la trazada y a reaccionar con reflejos felinos.

Dificultad desmedida al final, pero no tanto al principio para construir una curva de dificultad suavizada gracias a un sistema de progreso que alarga la duración del título. Con cada nivel de dificultad del modo campeonato desbloqueas las pantallas de ese nivel. También hay un modo héroe que cambia la dinámica porque los accidentes se pagan con un game over y además el turbo y el escudo tiran de la misma barra de energía, así que no vale ser un kamikaze. Más dificultad y más variedad, que sin embargo no evitan que sintamos que le falta profundidad al juego individual.

Fast RMX

La otra forma de jugar en es en compañía. Hemos estado echando unas carreras en el multijugador online con desconocidos, nuestra primera experiencia de este tipo en Nintendo Switch, y no hemos notado ningún problema de conectividad. Al contrario, esta versión es mejor porque puedes jugar también en red local WiFi con gente que tenga el juego en su Switch o en pantalla partida para hasta cuatro personas. Lo hemos probado solo a dos, pero como prometieron el juego aguanta sorprendentemente bien, con caídas mínimas de tasa de refresco de imagen y alguna reducción de carga en fondos y texturas. Se disfruta tanto en modo televisión como en modo portátil, ninguna diferencia a este respecto.

Ya sabíamos a lo que nos enfrentábamos porque no deja de ser una versión mejorada, pero no por ello dejamos de recordar que Fast RMX es un juego de velocidad y ciencia ficción sólido, con un aspecto muy trabajado y que se controla muy bien. Lástima que todo lo que tiene de bonito lo tiene de ruidoso con una banda sonora que no acompaña nada bien, y que le falte profundidad en varios aspectos, comenzando por el modo individual y terminando por el daño de vehículos, por poner un ejemplo. Aún así, pasamos unas buenas horas en compañía de estas carreras alocadas, y visto el resto del catálogo, cualquier amante de la velocidad que tenga Nintendo Switch puede encontrar aquí un complemento perfecto a su nueva máquina.

Fast RMX
07 Gamereactor España
7 / 10
+
Gran sensación de velocidad, alta tasa de fps incluso a pantalla partida, gráficos decentes, diseño de circuitos tremendo.
-
Música ruidosa, falta de profundidad en modos de juego
overall score
Media Gamereactor. ¿Qué nota le pones tú? La nota de la network es la media de las reviews de varios países
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