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análisis
Snake Pass

Snake Pass

Un juego de plataformas con un giro y una mecánica única, que vamos a poner a prueba para ver si soporta tanto peso.

Mover a un personaje de una plataforma a otra es uno de los elementos básicos del diseño de los videojuegos. Una mecánica que está entreteniendo a los jugadores desde sus orígenes, y que se llegó a su primer máximo con Super Mario Bros. Sigue siendo el motor de multitud de títulos, pero como esta industria va de renovarse y evolucionar, los diseñadores no paran de busca giros únicos. Braid, por ejemplo, nos propuso manipular el tiempo; Fez nos dio el don para manipular mundos 2D; y el bastón del Tío Gilito la capacidad de rebotar en Ducktales. Lo que sea para captar a los fans del género.

El último giro lo ha dado Sumo Digital, un estudio acostumbrado a trabajar en grandes títulos con editoras de primer nivel, que en esta ocasión ha decidido ir de independiente con el plataformas Snake Pass. Trata de una serpiente que tiene que recoger orbes flotantes para poder avanzar de nivel en nivel. Nada más por esa parte, porque su esencia está en las físicas de ese cuerpo alargado y sin huesos. Por eso hay que ingeniárselas para serpentear de punto a punto, ya que hasta el más mínimo escalón requiere seguir el patrón de movimiento de estas criaturas. En el equipo encontraron una forma novedosa de mover a un personaje, y eso es cierto, pero lo que pasa es que es lento, poco llamativo y simple, por mucho que pueda sonar genial cuando te lo explican.

Snake Pass

Puede que al verlo penséis que estamos a un plataformas con el humor y el toque de Octodad o Manuel Samuel, pero no es así. No es divertido ni intenta serlo, es tan solo una recopilación de pantallas con una serpiente como protagonista. En los anteriores juega a tu favor lo impredecible, porque sacan más jugo a la diferencia del personaje, pero aquí no hay nada de eso. A pesar de su apariencia, es un título serio en el que hay que pensar en cómo resolver las pantallas puzle y nada más.

La tarea básica es recoger todos esos orbes de los escenarios para ir avanzando, pero además hay unas monedas especiales coleccionables que determinan quiénes son los auténticos tipos duros del control de serpientes. Unos y otros están colocados en posiciones que no son fáciles de alcanzar para un animal así, por lo que hay que idear un camino entre las plataformas para poder llegar sabiendo la limitación de sus movimientos y sus capacidad para agarrarse a superficies con sus escamas y su musculatura. Tampoco hay demasiada creatividad en estas estructuras, mallas de bambú, árboles y formaciones rocosas en su mayoría. Más adelante aparecen algunos elementos que cambian un poco como el pájaro que te ayuda a trasladarte, pero siempre tienes que escalar lentamente estas estructuras para empezar.

Snake Pass
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