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análisis
FIFA 18

FIFA 18

FIFA 18 mejora aún más la fórmula jugable de su antecesor y se expande con ligeros retoques en cada una de sus modalidades. ¿Repetirá el trono de mejor videojuego de fútbol?

  • Texto: David Vicente
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FIFA 18 ha conseguido sorprendernos todavía más en esta segunda entrega con Frostbite, renovando tantísimos aspectos de la jugabilidad que le hacían ya falta a la franquicia si no quería estancarse. En ésta edición, el gameplay ha sufrido un profundo lavado de cara que, si bien no es muy notorio en vídeos, una vez te pones a los mandos de éste FIFA 18 no puedes volver a ninguna versión anterior. Veamos en éste análisis si la propuesta de EA Sports cumple o no con lo prometido.

Cuando Electronic Arts presentó los primeros vídeos de FIFA 18, no fueron pocos los que opinábamos que lucía muy parecido a su predecesor. Pero como ya comentamos en el párrafo anterior, ya tras el primer minuto de juego notamos que los cambios son muy acentuados y empezamos a notar de forma evidente todo lo prometido para este año. ¿Y cuál es el plato estrella para esta temporada? Pues bien, no son uno, si no tres, PlayerID, TeamID y una ambientación inmersiva.

Tanto el PlayerID como el TeamID permiten recrear con mayor fidelidad los movimientos de los jugadores y los estilos de juego de los equipos más famosos, respectivamente. Este añadido lleva ya varias entregas en su máximo rival, y no ha sido hasta ahora cuando FIFA ha apostado fuerte por ello.

FIFA 18

Era muy frustrante ver cómo todos los equipos te jugaban al 'tiki-taka'. Daba igual enfrentarte al Real Madrid o a un equipo de la segunda división italiana, cada partido era igual independientemente del rival. Ahora gracias al TeamID, se han introducido cinco estilos de juego perfectamente reconocibles y adaptados a cómo cada conjunto juega en la realidad. Estos son catenaccio, directo, contraataque, pases rápidos y presión, un abanico de posibilidades que puede no parecer demasiado extenso pero que da mucho más juego contra la CPU del que pensamos.

El ejemplo más claro lo encontramos en un partido Real Madrid contra Atlético de Madrid, dos equipos con un estilo tan diferenciado que ahora es recreado a la perfección en FIFA 18. Los merengues aprovechan las bandas con Ronaldo y Bale tocando rápidamente y explotando los laterales del terreno de juego, mientras que los colchoneros se cierran atrás para salir rápidamente al contraataque gracias a la velocidad de Griezmann o Carrasco. Esto siempre hablando de cuando es la máquina quien controla a cada equipo, ya que luego nosotros podemos adaptarlos a nuestra forma de jugar.

En lo que respecta al PlayerID, es un gusto ver a futbolistas de la talla de Ronaldo, Griezmann, Sterling o Robben recrear perfectamente sus movimientos y su desempeño con el balón en los pies. Pero aunque solamente han sido unos pocos jugadores recreados fielmente (esperemos que el próximo año lo vayan ampliando), el resto se ha beneficiado de esta medida, ya que EA ha agregado distintos tipos de cuerpos y formas de correr. Este error llevaba años arrastrándose, siendo muy común ver los mismos movimientos en un defensa alto y corpulento que en un extremo rápido. Por fin ha sido corregido.

Afortunadamente, éstas no han sido las únicas mejoras que ha sufrido la jugabilidad. FIFA 18 tiene un tempo de juego algo más pausado, apoyándose en unas animaciones más fluidas y mejor encadenadas, así como una respuesta de los jugadores más inmediata. Esto último, por otra parte, es algo negativo y no nos ha terminado de gustar del todo como se desarrolla.

El balón es un poco más pesado pero también más ágil que en el 17, y si juntamos a la instantánea capacidad de reacción de los deportistas, nos da lugar a un juego más rápido, acelerado y que se apoya en exceso en el triangulazo. De hecho, el título te invita a jugar así y hasta la CPU se aprovecha de ello, echando por tierra ese tempo más realista. Esto supone que el mediocampo se vea lastrado por esta medida, ya que en apenas cuatro o cinco toques nos plantaremos en la portería rival. Dependiendo de tu estilo, lo verás con mejores o peores ojos, pero lo que está claro es que FIFA 18 continúa alejándose de la simulación apostando por una visión más arcade del deporte rey. Cuestión de gustos.

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