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análisis
Bayonetta 2

Bayonetta 1 y 2 para Nintendo Switch

La hembra alfa de los videojuegos ha vuelto con más soltura si cabe.

  • Texto: Markus Hirsilä y David Caballero
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Qué gran año de juego fue 2010. Ya en enero, hace poco más de ocho años, llegó al mercado cierto título de acción frenética con el atractivo nombre de Bayonetta, firmado por el que ya se había convertido en el maestro del género, Hideki Kamiya (Devil May Cry, Viewtiful Joe), y creado en el estudio experto en el mismo, Platinum Games. Gamereactor España estaba a punto de nacer, pero los demás países de la network ya se deshacían en elogios sobre aquella maestra que combinaba su evidente inspiración en DMC con un sistema de juego aún más fluido y una mujer protagonista absolutamente rompedora y sobrada.

La aclamación popular invitaba a pensar que la segunda parte era cuestión de tiempo, pero SEGA necesitaba más que eso, y no fue hasta que Nintendo decidió pagar la factura que el proyecto se hizo realidad. Llegó en 2014, como exclusiva de Wii U, y una vez más, en este caso con el refresco adicional de Yusuke Hashimoto, coleccionó múltiples premios y críticas estelares, incluyendo la máxima valoración de Gamereactor España y su nombramiento como Juego del Año.

Con la adaptación del original también para Wii U y el fichaje de la bruja para Super Smash Bros. la franquicia empezaba a hacerse muy nintendera, y la llegada el año pasado de Nintendo Switch activó de inmediato la expectación de los fans del género: podía significar su disponibilidad para mucha más gente contemplando el éxito de ambas consolas, así como el sueño de jugar a ambos juegos en cualquier lugar. Dicho y hecho, hace un par de meses Nintendo no solo confirmó la adaptación doble que nos ocupa; también anunció Bayonetta 3 en exclusiva para Switch, alargando la historia de amor entre las dos marcas.

Con estos precedentes, es el mejor momento para volver a jugar los dos primeros 'Bayos', o para disfrutarlos por vez primera, con la posibilidad inédita y añadida de hacerlo en modo portátil. Todo, mientras se va montando la expectación para un cierre de trilogía que lo tendrá dificilísimo para obtener la misma recepción por tercera vez.

Antes de entrar en materia y analizar cómo han quedado las adaptaciones, hay que recordar cómo se puede comprar Bayonetta y Bayonetta 2 para Nintendo Switch, pues es un caso un tanto especial. Quienes busquen la edición física, tienen el segundo juego en caja en versiones estándar y para coleccionistas, y ambos incluyen un código para descargar la primera entrega en formato digital. De forma similar, quienes opten por la compra directa en la Nintendo eShop, recibirán un descuento en la compra de la otra entrega cuando adquieran cualquiera de ellas.

Echando la vista atrás (y adelante, al futuro), si les tenemos que poner una pega, si tenemos que hacer una crítica constructiva sobre los Bayonettas, tiene que referirse a la historia. Entendemos que es una locura fantástica repleta de mitología, cultura manganime y la colección de idas de olla de Kamiya y compañía para encajar de alguna forma la imaginación desbordante de los artistas de Platinum Games. Pero aun así se trata de un absoluto pitoste. Una retorcida y estrambótica mezcolanza nipona sobre el cristianismo católico que se extiende por el Cielo, el Infierno y el Purgatorio, y que no hay por donde coger por regla general. Son excusas para poner en pantalla ángeles, demonios, brujas y cazadores de todos ellos. La propia Bayonetta (Cereza) es una bruja que lleva viva más de cinco siglos, y que absorbe parte de sus poderes de la Luna (de ahí el gran protagonismo del astro satélite). También es la hija nacida del amor prohibido entre una criatura infernal y otra celestial. Y pare usted de contar respecto a lo que más o menos queda claro de toda la historia de los juegos.

No importa tanto porque a fin de cuentas se trata de un juego de acción prácticamente sin sentido -porque sí- pero para la tercera entrega pueden probar con una propuesta mejor dirigida para desarrollar los personajes e incluso enganchar con la propia narrativa, algo que va apeteciendo tras dos entregas. Habrá quien disfrute de esta curiosa o exótica mezcla cultural y religiosa, pero también quien no le vea la gracia a los acontecimientos de Bayonetta 1 y 2 y prefiera saltar las escenas de corte (se puede) para seguir haciendo combos. Están en su derecho.

Contenido aparte, el despliegue de la trama en sí no está mal, pues consiste en unas escenas bastante bien ejecutadas y divertidas. El reparto de personajes extravagantes mantiene un distintivo tono de comedia absurda, rebajando lo que son sacrificios, millones de balas, desmembramientos y asesinatos. Aun así, algunas de estas escenas son casi tan abrumadoras con su información masiva como los juegos lo son con sus combates, y a veces resulta preferible parar un poco para asimilar la sobrecarga.

Junto a esa acción de alto voltaje y su mundo alternativo, lo que suele dejar huella en los jugadores es el personaje de la propia Bayonetta. Es fácil ver por qué: es descarada, borde, fuerte, ágil, está por encima en casi cada situación y es capaz de hacer posturas y coreografías imposibles mientras ataca y defiende a toda velocidad, pese a medir casi dos metros y equipar pistolas por tacones. Burlándose y llegando a parodiar la sexualización boba de la mayoría de los videojuegos, Bayonetta se presenta sin complejos como la hembra alfa del sector. Esa confianza y la consciencia de su obviedad sexual resulta evidente para cualquiera que pruebe estos juegos, y la protagonista se muestra orgullosa y controla su propio destino y estilo, sin temor a ningún hombre o bestia. Sus patadas con tacón de punta hacen más daño, sus bailes semidesnuda en la barra de striptease terminan en un clímax letal y la cámara exagera tanto que casi llega a tocar su cuerpo en las secuencias más intensas de acción. Lo que es motivo de crítica en muchas otras obras por cutre y machista, en Bayonetta queda sexy por ridículo y estilizado, y porque esta chica no es un objeto para nadie.

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Como es un lío, aunque la historia de Bayonetta 2 sigue donde lo dejó el primero y existen varias referencias, no pasa nada si decides empezar por la segunda parte (resumen rápido: la otra bruja Jeanne se va al infierno y debes salvarla y encontrar el equilibrio que define el destino del universo). No hace falta conocer todos los detalles para disfrutar del juego, pero debes saber que sí se nota el cambio a nivel visual, de ritmo o estructural, por si quieres notar la progresión en la franquicia.

De hecho, la estructura de Bayonetta 2 no es tan coherente como la del primer juego. Tampoco es que antes hubiera muchas secciones de plataformas, pero es que ahora han desaparecido casi por completo, de modo que la partida se reduce prácticamente a correr de una pelea a la siguiente. Eso sí, podemos seguir elogiando lo increíblemente variados que son esos combates, y la capacidad de giro y sorpresa que conservan. Más armas, más combos, más movimientos para ir improvisando cada golpe, cada espectáculo. En dificultad normal se puede sobrevivir aporreando los botones, pero el reto está en las puntuaciones y medallas, de modo que los amantes del género preferirán perfeccionar su estilo, precisión, velocidad y combinatoria para crear lo que parece todo un baile coreografiado con los enemigos.

En Bayo 2 no hay casi respiro, ni secciones tranquilas, por lo que de nuevo invita a parar de vez en cuando a beber agua y reiniciar los sistemas psicomotrices. Así se consiguen mejores resultados y puntuaciones, y como el juego no te deja descansar, lo suyo es pausar manualmente. El ritmo general es mucho más alto que en el primer juego, y los tiempos de las batallas implican que el foco pasa a los reflejos y a una actuación casi instintiva, más que a estudiar los patrones de movimiento de los enemigos para actuar en consecuencia. Algunos preferiréis los enfrentamientos más acompasados de Bayonetta para cambiar la estrategia en plena batalla, mientras que otros pasaréis del primero al segundo pidiendo justo lo que ofrece Bayonetta 2.

Cualquiera de los dos lleva unas 10 horas de juego, pero como otros exponentes del género, los juegos están diseñados para que sea imposible ver o usar todo durante la primera vuelta. Hay un viejo dicho que dice que cuando ves los créditos de un juego de Platinum por vez primera acabas de terminar el tutorial para aprender a jugar, y que a partir de ahí empieza la partida de verdad; esa sensación también está aquí presente, y es emocionante. Para cubrirlo todo y sentirte tan ágil como sabes que puede ser Bayonetta, piensa que te pasarás cada juego mínimo tres veces, sin contar los niveles de dificultad adicionales. Es contenido y duración de sobra.

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A nivel técnico ambos trabajos han envejecido con dignidad, pero ya se nota bastante su edad. Hay paredes invisibles por doquier, a los escenarios les falta detalle y los pasillos para avanzar son demasiado evidentes. Por otro lado, los colores son brillantes (sobre todo en la segunda parte), las animaciones son imaginativas y muy fluidas, y el framerate se mantiene siempre suave y suficientemente alto, por encima incluso de las cifras de Wii U, lo que es de agradecer teniendo en cuenta la dinámica de juego. Lo mismo pasa con los tiempos de carga (ahora reducidos), que nunca cortan el ritmo de la acción.

Sin embargo, ambos juegos son un port prácticamente directo desde Wii U, y visto lo que puede hacer Switch en su primer año de vida, pediríamos algo más sobre todo a la primera entrega. Si Zelda, Mario Kart, Splatoon o Pokkén mejoran lo que teníamos en la consola anterior pese al nuevo modo 100% portátil, lo que da de sí Bayonetta 2 ahora está muy bien, pero un esfuerzo adicional con el viejo Bayonetta 1 (por ejemplo subiendo a full-HD 1080p60 en modo TV) lo habría convertido en la mejor versión hasta la fecha.

El diseño de audio está a la altura de otros aspectos de la presentación, con efectos de primera y una variada banda sonora que suele encajar perfectamente con el show en pantalla. Hellena Taylor está genial como la actriz que pone voz a Bayonetta, clavando el tono según la personalidad de la protagonista.

Como apunte final, si bien ese sueño de jugar la franquicia en cualquier lugar gracias al modo portátil de Switch se hace realidad, la forma más cómoda de combatir es con un mando Pro Controller en la TV, pues así es como se concibieron y diseñaron los juegos originalmente. Dicho esto, el rendimiento y la calidad gráfica en modo handheld son sobresalientes, lo que a veces incluso sorprende, dado el ritmo de juego. También se puede usar la pantalla táctil para jugar con los dedos, pero no tiene mucho sentido más allá de la curiosidad o para enseñar a un jugador novato.

Igualmente nos ha gustado el modo Tag Climax de Bayonetta 2, que invita a jugar breves desafíos de peleas con un amigo en local u online. Es un buen añadido, siempre lejos de la sensación que supone pasarse cualquiera de los juegos por segunda o tercera vez, pero no está de más. Y como relleno también aparecen los Capítulos Perdidos, que se van haciendo más y más difíciles.

En conclusión, aunque ambos alcanzaron notas perfectas cuando llegaron en sus respectivos momentos/plataformas, y aunque jugar a Bayonetta en cualquier lugar es una auténtica pasada, es evidente que a la bruja también le ha salido alguna arruga y ,sobre todo con la primera entrega, habríamos bienvenido algo de trabajo de restauración y mejora adicional. Dicho esto, hablamos de dos joyas alucinantes del género, muy bien pulidas a nivel de gameplay, y que funcionan y satisfacen desde el primer hasta el último golpe, incluso ocho y cuatro años después. Dos juegos imprescindibles para quienes aún no los tengan y una forma ideal de rejugarlos para los que ya cayeron enamorados de Cereza.

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09 Gamereactor España
9 / 10
+
Estética, control y acción alcanzan el climax. La propia Bayonetta es una prota sin igual. Puede pasar de todo, y pasa. Funcionan perfecto como juegos portátiles. Ideales para pasártelos varias veces. Ambos van más suaves que en Wii U.
-
Casi un port directo de Wii U. Se le puede pedir más lujo visual al primer Bayonetta. La historia sigue siendo un lío. Las peleas de Bayo 2 son demasiado rápidas en comparación con el primero.
overall score
Media Gamereactor. ¿Qué nota le pones tú? La nota de la network es la media de las reviews de varios países