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análisis
Total War Saga: Thrones of Britannia

Total War Saga: Thrones of Britannia

Creative Assembly nos traslada esta vez al siglo IX en el juego con más detalle y personalidad de la serie Total War.

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Total War está cambiando. No hace tanto que la serie era una sucesión de títulos enmarcados en diferentes periodos de la historia, que entrecruzaban el pasado sin un orden específico mientras que Creative Assembly buscaba la fórmula adecuada según las exigencias de la tecnología de cada era. Esta fórmula, a pesar de los cambios de todos estos años, ha permanecido, por lo general, intacta: los jugadores desplazan sus tropas por una región y solo se detienen para librar una batalla a tiempo real contra fuerzas enemigas. Así fue durante muchos años, hasta que la gran expansión que experimentó la franquicia hizo que empezaran a explorar el mundo de Warhammer, a irrumpir en los dispositivos móviles e incluso a introducirse en el terreno del modo multijugador en línea gratuito.

Aunque la marca en general ha ampliado sus horizontes, no se puede negar que en términos de conflictos históricos la serie se centra cada vez más en los momentos claves de la historia, y que desde Rome II los juegos de la saga Total War son cada vez más específicos. Rome II es un gran título de estrategia que cuenta con un mapa enorme, mientras que Attila consiguió que los jugadores se sumergieran en Europa en la época en la que el Imperio Romano de Occidente empezaba a flaquear y los ciudadanos migraban debido al cambio climático. Ahora, con Thrones of Britannia, nos trasladamos unos cientos de años atrás hacia Gran Bretaña en uno de los periodos más característicos de la historia de estas islas: la unificación de los reinos anglosajones.

En cuanto a su lugar en la serie, Thrones of Britannia es una «saga». Mediante esta nueva etiqueta se describen los juegos más específicos que examinan detenidamente un periodo particular de la historia. Esta serie de «sagas» no incluye, por ejemplo, títulos como el próximo Total War: Three Kingdoms, que será también muy extenso y contará con un gran mapa y que abarcará un largo periodo de tiempo (en concreto, China alrededor del año 190 de la era actual). Thrones of Britannia, por su parte, tiene un punto de partida muy específico: el año 878, poco después de que Alfredo el Grande regresara de su refugio tras haber estado al borde del fracaso y expulsara a las tropas vikingas del suroeste británico, en una batalla acotada por los reinos galeses y gaélicos al norte y al oeste. De esta forma comenzó una guerra que con el tiempo resultó en la formación de Inglaterra y que forjó la identidad del pueblo inglés.

Total War Saga: Thrones of Britannia
Aunque Gran Bretaña puede parecer un lugar pequeño comparado con los de anteriores juegos, el mapa no escatima en detalles.

Como en cualquier otro juego de la serie, si te interesa el periodo histórico del que trata disfrutarás mucho más, y nosotros tenemos que decir que nos encanta esta parte de la historia de Gran Bretaña. Aunque no somos expertos, sabemos lo suficiente como para ver mediante qué mecanismos se han adaptado las particularidades de la época. Un ejemplo claro es el Witan de la facción de Alfredo el Grande, un consejo que se reunía para debatir cuestiones de estado. Gracias a esta institución, el jugador puede emitir edictos generales que repercuten en toda tu campaña en general, en aspectos como la subida o la bajada de impuestos. Otro ejemplo es el reclutamiento de nuevos generales y gobernadores a tu facción, a los que a veces tendrás que dar dinero extra para que estén contentos. Esto puede parecer molesto al principio, pero en la jerarquía anglosajona de la época hacer regalos era lo habitual, por lo que para los señores de la guerra y los reyes se trataba de la única forma de evitar motines entre sus tenientes. Era, al fin y al cabo, una época de mercenarios.

Gracias al nivel de precisión de Thrones of Britannia, Creative Assembly ha podido adentrarse profundamente en la época de una forma en la que nunca lo habían hecho antes y, en nuestra opinión, este nivel de detalle funciona muy bien. El mapa, por ejemplo, es muy minucioso, y a pesar de que solo incluye las islas británicas nos sigue pareciendo enorme; de hecho, hemos vuelto a jugar a Rome II para ver la diferencia en escala y detalle y el contraste con las islas es inmenso. Cada reino principal consta de grandes ciudades respaldadas por pequeños asentamientos, y la verdad es que es divertido intentar adivinar cómo se traducen al inglés actual los antiguos nombres de los lugares de las islas. Como siempre, el dinero se gana con los edificios de las ciudades y, también como siempre, subirás de nivel equilibrando la productividad con una estabilidad general y con la construcción y mantenimiento de tus tropas. Exceptuando la eliminación de los poderosos agentes, esta parte del juego se ha dejado prácticamente intacta y sigue funcionando muy bien.

Otra de las partes que se ha dejado prácticamente intacta es la de los combates. Aunque con el paso de los años se han hecho bastantes mejoras, estamos hablando de cambios sutiles y no de una revolución como tal. Esta entrega sigue la misma línea, así que si estás familiarizado con los aspectos básicos de las batallas a tiempo real, en las que cientos de soldados luchan entre sí en grandes campos de batalla, no tendrás ningún problema con Thrones of Britannia. De hecho, no hay nada que resulte novedoso en este aspecto, y las unidades que controlamos no nos parecieron muy diferentes de las que encontramos en otros títulos. En este sentido, y en lo que respecta a la estructura básica de la parte de estrategia, no te culpamos si piensas que este juego es solo más de lo mismo, pero gracias a algunas mejoras relativas al sistema de progresión y al aspecto político creemos que este es uno de los más interesantes a los que hemos jugado de toda la serie Total War.

En los últimos tiempos, Creative Assembly ha estado intentando darle más vida a la parte de estrategia basada en turnos del juego. En Warhammer todo era más fácil gracias a los trasfondos de fantasía y a la asimetría de las facciones, pero en Rome II y Attila se intentó añadir más intriga animando la parte política. Aunque iban por el buen camino, la verdad es que ninguno lo consiguió del todo. Ahora, sin embargo, el hecho de que Thrones of Britannia sea más específico ha permitido al estudio explorar más de cerca la personalidad de los personajes con los que se interactúa en cada turno. Tus seguidores más acérrimos tienen ahora motivaciones más fuertes y el énfasis en los tratos y las habilidades hace que ciertas personalidades destaquen y sean más relevantes para tu propia historia. Muchas de estas características ya estaban ahí antes, pero ahora se han perfeccionado y tienen más importancia, y por ello los turnos resultan aún más interesantes.

Aunque Thrones of Britannia no está al nivel de un juego de Paradox en términos de profundidad de los personajes, Creative Assembly ha dado un gran paso hacia delante y además esta parte es ahora mucho más accesible de lo que era antes. Cuando progresas, no solo sube de nivel el líder de tu facción, sino también todos sus subordinados, y tienes que equilibrar las necesidades de tus tropas junto con las del reino en su conjunto. Mientras lo consigues, podrás ver cómo repercuten estos aspectos en tu campaña en general y cómo los rasgos de cada personaje tienen su impacto en los acontecimientos. En anteriores Total War, la interacción con los demás nunca fue un gran reclamo, pero en este caso tienes mucho por disfrutar gracias a las pequeñas tramas que surgen en cada batalla con las peleas y las conspiraciones de la gente a tu alrededor.

Otro cambio que nos ha gustado mucho es la renuncia al diseño de personajes en 3D a favor de más diseños artísticos. Toda la interfaz se ha beneficiado de esta sutil pero significativa reforma, y resulta relativamente sencillo acceder a la información que quieres en cualquier momento. Es más fácil coger el tranquillo al diseño de los iconos y menús, e incluso las notificaciones se han mejorado. Es cierto que hay que tener en cuenta más detalles, pero esta presentación mejorada hace un gran trabajo a la hora de mantener al jugador informado de lo que está pasando, quién está haciendo qué y por qué pasan ciertas cosas en el mapa.

Total War Saga: Thrones of BritanniaTotal War Saga: Thrones of Britannia
Las batallas siguen siendo tan espectaculares como siempre, con cientos de soldados en combate.

Sin embargo, hay algunas partes en las que se necesita mejorar más, y quizás la próxima en renovarse podría ser la diplomacia. Tratar con los enemigos no un gran problema y las opciones disponibles normalmente son claras y van al grano, pero queremos más control sobre nuestros reinos vasallos. Puedes sugerirle un enemigo a un aliado para que lo ataque, pero en nuestra experiencia lo normal es que los líderes de cada facción hagan lo que quieran. No es un gran inconveniente (sus conquistas acababan siendo las nuestras antes de que acabara el día) pero no terminamos de sentir que tengamos la autoridad de un rey de reyes, así que una gama más amplia de opciones diplomáticas al tratar tanto con amigos como con enemigos no estaría mal. Quizás para la próxima.

La otra cosa que quizás frene a algunos compradores es el agotamiento de la franquicia, ya que actualmente hay muchos Total War. Si lo que te atrae es la parte histórica del juego has tenido tiempo suficiente para tener ganas de este nuevo título (con la excepción de las entregas para móviles y gratuitas ya mencionadas), pero aquellos que compran todos y cada uno de los juegos de Total War quizás no encuentren demasiadas novedades. Es verdad que no se ha cubierto este periodo de la historia nunca pero, si se observa de forma global, este es muy parecido a lo que ya hemos visto en Attile y en contenidos descargables de Rome II. La profundidad con la que se plantea este periodo de la historia y el énfasis en la evolución de los personajes diferencia a Thrones of Britannia de los otros títulos, pero en última instancia a lo mejor no es suficiente para que la compra valga la pena. De hecho, la puntuación que ponemos al final de este análisis es un reflejo de nuestro interés personal en el periodo y de que nosotros no estamos cansados de la serie, así como de las mejoras que se han aplicado a la fórmula de gameplay en general, pero entendemos los motivos por los que otras personas pueden darle una puntuación más baja.

El mayor nivel de detalle de esta nueva serie de sagas funciona muy bien, así como el mayor hincapié en la evolución de los personajes, que ha inyectado nueva vida a la parte estratégica de la campaña. Creative Assembly ha hecho un gran trabajo añadiendo personalidad a la estrategia por turnos y la exhaustividad con la que se trata este periodo de la historia ha ayudado a la hora de darle vida al título. Este momento clave de la historia de Gran Bretaña es una gran elección para una campaña muy pormenorizada, y tiene sentido después de que, desde Rome II, los juegos de la serie sean cada vez más específicos. Con todo, hemos disfrutado jugando a Total War Saga: Thrones of Britannia, de su historia, de la personalidad de su parte estratégica y del mayor énfasis en el detalle, a pesar de lo cual esperamos que Creative Assembly asuma algún riesgo más en el próximo título de la serie de sagas.

Total War Saga: Thrones of BritanniaTotal War Saga: Thrones of Britannia
La interfaz mejorada tiene muy buen aspecto: ahora todo es más claro y accesible.
08 Gamereactor España
8 / 10
+
Mucha más personalidad en las capas de estrategia. La interfaz de usaurio es estupenda. Mucho nivel de detalle y de aproximación al hecho histórico.
-
Hay un par de aspectos que piden más innovación. La diplomacia podría ser más incisiva.
overall score
Media Gamereactor. ¿Qué nota le pones tú? La nota de la network es la media de las reviews de varios países