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Gamereactor España
análisis
Hungry Shark World

Análisis de Hungry Shark World

Jugar desde la perspectiva del tiburón para hincar el diente se está poniendo de moda.

  • Texto: Kieran Harris
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Con ganas de pegarle una buena dentellada al mercado de consolas, Ubisoft ha mandado a su juego arcade para móviles Hungry Shark World al mercado digital de consolas. En el camino ha cambiado todo un sistema de micropagos por un precio de venta unificado, más propio de estas plataformas. No es un juego nuevo, se estrenó para móviles Android y iPhone allá por 2016 y desde entonces ha estado ofreciendo horas de diversión y carnicería a miles de usuarios bajo el control de uno de los animales más temidos del mundo, el tiburón.

En realidad, de varias, porque son bastantes las especies que se van poniendo a disposición del jugador. Tras escoger uno, la mecánica básica consiste en avanzar por niveles laterales devorando todo lo que se ponga a su paso y tiñendo las aguas de rojo. El objetivo es sobrevivir y amasar la mayor cantidad posible de puntos en un tiempo determinado, marcado por una barra de vida que más bien es de hambre, porque cada segundo que pasa sin comida en sus fauces, se reduce. También hay que tener cuidado de los buceadores armados con cuchillos, de otros animales como las medusas y de los objetos dañinos del mar, como minas o barriles tóxicos.

El sistema de evolución a base de micropagos ha sido sustituido por otro de puntos de experiencia. Se ganan sobre todo cumpliendo algunos objetivos específicos para cada tiburón y nivel. Algunos implican sobrevivir un tiempo determinado, otros comerse 100 peces tropicales con un accesorio equipado y así. No todo es ir consiguiendo más escualos, los que van entrando en el equipo también van evolucionando sus atributos (mordida, velocidad, salud e impulso). Es decir, que no consiste en jugar una vez un nivel para pasárselo sino en repetir varias veces para ir acumulando. Además, en el océano también hay coleccionables como unas letras flotantes y cofres con monedas. E incluso una buena racha desata unos instantes de fiebre del oro que multiplican los resultados.

No se ha complicado mucho el equipo de desarrollo en cuanto al control del tiburón, sobre todo siendo un juego que viene de móviles, e incluso en Nintendo Switch se maneja con botones. Nos ha dado la sensación de ser un tanto resbaladizo su manejo, y ya dudamos si es a propósito o si les ha quedado así. El truco está en usar a tiempo los impulsos temporales, que se gastan, y en saber cuándo dar un gran bocado y tragarte enemigos grandes. Es aquí donde el juego hace un buen uso de la vibración en alta definición de los mandos Joy-Con, porque casi sientes como se resisten e intentan escapar.

Hungry Shark WorldHungry Shark World
Hungry Shark World

Que viene del mundo móvil se deja notar en muchos aspectos, pero en el de los coleccionables es en el que más. El dinero de juego se utiliza para comprar accesorios y vestimentas como una falda hula, un bigote postizo o un peto. Es la prueba definitiva de que Hungry Shark World ha sido diseñado desde el punto de vista del sentido del humor y también donde más efectivo se ve. Pero como no hay micropagos, también se han permitido darle un valor ingame, así que también afectan a las estadísticas de los tiburones. Por cierto, en total son 17 distintos, desde el pequeño y mono tiburón cailón a las criaturas más temibles del océano. Que el estudio lleva años trabajando en él y mejorándolo en móviles se nota por la gran cantidad de contenido. Hasta hay mascotas de compañía, como un pulpo, un delfín u otras especies de escualo más pequeñas. Son tantos elementos que te consigue entretener probando esto y lo otro.

Pero la adaptación también se deja notar para lo regular, y aquí nos referimos al apartado gráfico. Llegar a máquinas más potentes no ha supuesto una gran mejora en su aspecto, aunque hay que reconocer que el estilo escogido disimula muy bien su sencillez y es suficiente como aguantar. Hay muchos detalles en los fondos que dan vida a los escenarios, impropios de juegos de este estilo. También son dignas las animaciones de los elementos vivos. Pero nos ha decepcionado que los tiempos de carga sean un poco pesados y, además, nos hemos encontrado con algunos glitches, alguno bastante grave que debe ser subsanado.

Hasta aquí todo bien, pero hay un aspecto que supone un muro en cuanto a la diversión y es la repetitividad de su gameplay, insuficientemente variado como para que aguante mucho tiempo. Incluso si te dan objetivos nuevos cada nivel, al final todo se resumen en tragar y tragar la mayor cantidad de tiempo posible. Todo lo que vas consiguiendo y lo que se va ampliando no hace olvidar que es un arcade muy simple en esencia, y pronto empezamos a echar en falta alguna mecánica adicional. Eso sí, no perdemos de vista que esto se creó para ser un juego de pasar ratos cortos con un móvil, es la comparativa con otros títulos de consola la que le penaliza.

Al final, nos quedamos con una sensación extraña, porque no cabe duda de que Ubisoft ofrece mucho más en este producto de lo que trae cualquier juego sencillo para móviles con la misma propuesta, pasar un tiempo breve y después dejarlo. Ese es su problema, está demasiado atado a las partidas cortas y es incapaz de satisfacer cuando se busca algo más por culpa de su gameplay simplificado. Son 9,99 euros que se pueden exprimir durante muchas horas, pero solo si no te cansa que sean todas muy parecidas.

Hungry Shark World
06 Gamereactor España
6 / 10
+
Divertido en pequeñas dosis, personalización variada y rara para entretenerse. Buena transformación de los micropagos a coste único.
-
Se hace pesado cuando juegas bastante rato seguido, le falta profundidad como para despertar interés continuado.
overall score
Media Gamereactor. ¿Qué nota le pones tú? La nota de la network es la media de las reviews de varios países