Kylian Mbappé por fin hizo gritar de alegría -no de rabia- a los aficionados del Real Madrid el pasado fin de semana, tras marcar un golazo contra el Getafe en un partido de Liga que les pone codo con codo con un errático FC Barcelona en la carrera por el título.
En el Real Madrid 2 - 0 Getafe del domingo, Mbappé también falló al menos tres ocasiones de gol muy claras, pero de lo que más se habló fue de que se negó a lanzar un penalti.
Sin Vini Jr, lesionado durante la mayor parte del mes, Mbappé es el principal lanzador de penaltis del Madrid (ya ha marcado tres), pero ese día decidió ceder el balón a Jude Bellingham para lanzara el penalti, que acabó siendo el gol inicial. Mbappé marcó su propio gol unos minutos después.
¿Fue inseguridad? ¿Cobardía, como sugirieron algunos aficionados, tras fallar otro penalti a principios de esa semana contra el Liverpool?
"No lo veo como una falta de coraje, sino como un acto importante para sus compañeros", dijo el entrenador Ancelotti.
Carlo Ancelotti, en rueda de prensa antes del partido de mañana miércoles contra el Athletic Club, cree que fue un acto de responsabilidad y altruismo, y que viniendo "de un gran talento como Mbappé es un acto que valoramos mucho porque significa que el que podría ser el mayor talento que hay en el fútbol se está poniendo al servicio del equipo".
Añadió que, si llega el momento de lanzar otro penalti en el partido de mañana, serán ellos quienes decidan. "Bellingham y Mbappé lo analizarán mañana y elegirán al que esté en mejores condiciones para tirarlo. No es una cuestión de debate".