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InXile y Obsidian: Pasado en común, futuro en común

Microsoft se ha metido en una espiral de compras en estos últimos meses y dos grandes estudios de RPG se unen a la familia de Microsoft Studios desde el X018.

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Mientras que Microsoft acoge a dos de los mejores estudios de RPG de una tacada, miramos atrás para ver dos estudios con un pasado en común, caminos en paralelo y algunos retos similares a superar en el futuro, además ambos rejuvenecidos en muchos aspectos gracias a Kickstarter y ahora referentes en las experiencias RPG más clásicas.

Un artículo sobre InXile Entertainment y Obsidian Entertainment ha de comenzar con Interplay Productions. Después de todo, es la compañía que Brian Fargo fundó antes de InXile y donde pasó casi dos décadas trabajando y publicando juegos, que incluyen títulos de Black Isle Studios, dirigidos por el cofundador de Obsidian Entertainment, Feargus Urquhart. En cierto modo, al comprar Microsoft ambas empresas está reuniendo el alma lo que una vez fue Interplay. Lo único que queda es adquirir el nombre y los últimos derechos de propiedad intelectual que Interplay aún posee. Bueno, menos Chris Avellone, que últimamente ha dicho cosas no muy buenas de sus antiguos jefes en Obsidian.

Star Wars: Caballeros de la Antigua República II: Los Señores Sith era bueno, pero por desgracia se terminó con prisas, pues supuestamente se desarrolló en tan solo 9 meses.

Brian Fargo fue el primero en dejar Interplay y crear InXile Entertainment en 2002. Los problemas de Interplay comenzaron a finales de los noventa. A pesar de grandes éxitos como Fallout, Fallout 2 y, más tarde, Baldur's Gate: Dark Alliance, nunca se recuperaron del todo y las cosas comenzaron a desmoronarse poco a poco. Un año más tarde, el departamento de RPG (Black Isle) liderado por Feargus Urquhart fue cerrado, lo que a su vez dio lugar a Obsidian Entertainment.

Ambos estudios empezaron donde lo dejaron. El primer título de InXile Entertainment fue The Bard's Tale, una propuesta action-RPG sobre uno de los primeros juegos de Brian Fargo en Interplay usando el motor de Dark Alliance. Mientras tanto, a Obsidian Entertainment se le dio muy poco tiempo para hacer la segunda parte del exitoso juego de Bioware, Star Wars: Caballeros de la Antigua República (KOTOR), y Black Isle había publicado los títulos de Baldur's Gate de Bioware unos años antes. Para Obsidian, este fue el comienzo de muchos proyectos similares, trabajando en secuelas de títulos que otros desarrolladores habían creado, como Neverwinter Nights II, Dungeon Siege III y Fallout: New Vegas. Por supuesto, New Vegas era una oportunidad para mucha gente del equipo para volver a Fallout después de que Interplay cancelara el tercer juego de la serie cuando cerró Black Isle.

The Bard's Tale era algo similar a un spin-off que usaba el motor de Dark Alliance y ofrecía más bien un planteamiento de action-RPG más fácil de usar en consolas.

InXile, mientras tanto, tuvo cierto éxito con juegos más pequeños y juegos para móvil como Line Rider 2 y Fantastic Contraptions. Sin embargo, su siguiente gran proyecto, Heist, se canceló en 2010, ya que la publicadora Codemasters quería centrarse en "juegos de alta calidad". ¡Vaya!

Obsidian se dedicó a crear un nuevo título de temática de espionaje, Alpha Protocol, un juego que fue recibido con críticas variadas, pero que tiene cierto grado de consideración como de culto entre un pequeño pero leal grupo de seguidores. Fue Sega quién publicó Alpha Protocol, pero el siguiente proyecto con ellos, un RPG basado en Alien, se cancelaría antes de que se pudiera mostrar como es debido. El siguiente gran título en el que trabajó Obsidian, Stormlands, también acabó por cancelarse (de hecho, iba a ser publicado por Microsoft) y así pasaron tres años desde Dungeon Siege III hasta el lanzamiento de South Park: La Vara de la Verdad (otro juego problemático que pasó por un cambio de editor con la bancarrota de THQ a Ubisoft).

Muchos fans prefieren Fallout: New Vegas a Fallout 3, desarrollado por Bethesda, pero quizá como quedó un par de décimas por debajo y perdió el bonus por metacritic, se enfrió la relación entre compañías lo suficiente como para descartar una secuela o un segundo spin-off desarrollado por Obsidian.

InXile había vuelto al viejo catálogo de Interplay para Hunted: The Demon's Forge (basada vagamente en The Demon's Forge de Interplay) que fue publicada en 2011 por Bethesda con un algo de ostentación. No pasó mucho tiempo antes de que la moda de Kickstarter llegara en febrero de 2012 con títulos como Double Fine Adventure (más tarde Broken Age), lo que le dio a InXile la idea de financiar el desarrollo de Wasteland 2 (cuyos derechos había adquirido Fargo una década antes) a través de la plataforma de crowdfunding. Obsidian, que se encontró en una situación similar después de haberles cancelado dos grandes proyectos y queriendo volver a sus raíces, puso Project Eternity (más tarde Pillars of Eternity) en Kickstarter a finales de ese mismo año.

El éxito de Kickstarter impulsó un cambio en ambas compañías, que tuvieron una relación más cercana con sus fans y fueron capaces de hacer el tipo de juegos que ellos mismos echaban de menos, ya que se habían pasado la última década tratando de hacer RPG para una audiencia (de consola) más amplia. Esta ecuación resultó ser un éxito en algunos casos y un fracaso en otros.

El mundo de Numenera en Torment: Tides of Numenera, tan maravilloso como extraño.

InXile siguió a Wasteland 2 con el sucesor espiritual de otro clásico de Interplay (Planescape Torment) con Torment: Tides of Numenera, y este año han sacado The Bard's Tale IV: Barrows Deep, una versión más clásica de Bard's Tale que el primer título de InXile.

Por otro lado, Obsidian encontró trabajo con My.com para el rival de World of Tanks, Armored Warfare, (hasta 2017, cuando My.com asumió las responsabilidades de desarrollo), junto con el CRPG Tyranny, que fue publicado por Paradox en 2016, así como la secuela de Pillars of Eternity, Deadfire, que salió a la venta este mismo año.

Pillars of Eternity 2: Deadfire es el lanzamiento más reciente de Obsidian y se espera que llegue a consolas próximamente.

Ambas empresas han tenido muchos altibajos a lo largo de los años y tal vez el bajón del micromecenazgo hizo más fácil la decisión de unirse a Microsoft Studios. InXile está trabajando duro en Wasteland 3, un juego que fue financiado a través de Fig.co y que por lo tanto se publicará en PS4 (a menos que Microsoft haga algún tipo de trato con los inversores), y lo mismo le pasará al Pillars of Eternity II: Deadfire de Obsidian, financiado a través de un acuerdo similar y que se publicará a través de la publicadora Versus Evil (también debería llegar a PS4, así como a Xbox One) y cuyo lanzamiento no debería estar muy lejos (oficialmente, la fecha de salida sigue siendo finales de 2018, pero puede que haya cambiado).

Aparte de esto no quedan más juegos conocidos, pero Obsidian sí presentó una asociación con el sello indie Private Division de Take-Two para un juego original que firmaría el equipo de Tim Cain y Leonard Boyarsky. Presuntamente, este título es una de las principales razones por las que Microsoft quiso comprar Obsidian y está por ver si se seguirá publicando con Private Division o si hace un "Mass Efect invertido" (Microsoft publicó el primer Mass Efect, luego EA compró Bioware y la saga pasó a ser multiplataforma con EA como editora). Brian Fargo ha expresado su interés en volver a otros títulos antiguos de Interplay y crear algo completamente nuevo. Queda por ver qué es lo que podría ser.

También es posible que Microsoft permita que Obsidian e InXile hagan sus propios títulos a partir de los de Microsoft. No parece que sea lo más probable, pero imaginaos un RPG de Halo hecho por Obsidian o que InXile quisiera meterse en algo relacionado con Shadowrun. También sería interesante ver el universo de Gears of War explorado por una de estas empresas, o incluso Fable (aunque se rumorea que este último ya está en manos de Playground Games). ¿No será que Obsidian quiere volver al concepto de Stormlands que Microsoft canceló hace unos años?

Se espera que Wasteland 3 llegue a PC, PS4 y Xbox One el año que viene.

Desde la perspectiva de Microsoft Studios, es fácil ver por qué estas nuevas incorporaciones tienen sentido. Después de haber cerrado los pocos estudios centrados en RPG que tenían (Lionhead Studios, e incluso FASA Interactive, hace más tiempo), ahora tienen bajo su techo a dos de los mejores estudios en el ámbito del CRPG. Para los veteranos de Interplay a cargo de ambos estudios esto significa una buena salida, ya que sus estudios obtienen así un poco más de estabilidad financiera, aunque nunca se sabe cuándo Microsoft podría empezar a reducir el número de estudios de nuevo. En muchos sentidos, es una victoria para ambas partes, aunque quizás los fans del CRPG que prefieren sus juegos en Steam sean los perdedores... a partir de Wasteland 3, claro.