Casi un año y tres meses después del lanzamiento de Assassin's Creed Shadows, llega la última actualización de contenido del juego. A lo largo de este periodo, los jugadores han tenido acceso a misiones de historia adicionales y a colaboraciones como la de Ataque a los Titanes, y ahora Ubisoft dirige su mirada hacia su próximo proyecto.
Sin embargo, en el horizonte aparecen dos templarios con intenciones hostiles hacia los protagonistas, Naoe y Yasuke. Estos templarios de élite, conocidos como Black Cross, perseguirán a los protagonistas e intentarán completar su propia misión, y recaerá en el jugador la tarea de detenerlos en este capítulo final de la historia de Naoe y Yasuke.
Una vez completada la historia, los jugadores podrán seguir disfrutando de contenido posterior, incluida la nueva función de final de juego Dominios, que ofrece 10 niveles de desafío adicionales en la actualización 1.1.11. Además, se incluyen numerosas armas, atuendos y abalorios desbloqueables que otorgan recompensas tanto en Assassin's Creed: Black Flag Resynced como en Assassin's Creed Shadows.
Como es habitual, la actualización incorpora diversas mejoras de jugabilidad y correcciones de errores. Si persisten algunos fallos, es posible que Ubisoft publique un parche en el futuro, pero, por lo demás, este es el cierre de la experiencia de Assassin's Creed Shadows.