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Astral Chain

Análisis de Astral Chain

Un juego que solo ha necesitado 6 meses para darse a conocer y postular a ser lo mejor del año. PlatinumGames no defrauda.

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Inesperado. De todas las palabras que podríamos escoger para hablar de Astral Chain, esta es la que mejor encaja con lo que PlatinumGames ha conseguido hacer desde el pasado mes de febrero. Cuando todo el mundo miraba a la compañía nipona pensando en Bayonetta 3, esta salía a la palestra con una IP completamente nueva que escondía, bajo su música cañera y una fecha de lanzamiento fijada para el 30 de agosto, mucho más que el enésimo hack 'n slash.

Pensar en PG es pensar en acción rápida y frenética, en momentos hiperbólicos y en un combate repleto de espectacularidad, como también en un control que responde con una suavidad y precisión que encajan como un guante con la exigencia de las peleas. Pero, pensar en Astral Chain, su nueva exclusiva para Nintendo Switch, es pensar en un concepto alejado de la acción "porque sí" de otros juegos de la firma. Va más lejos.

Legiones y Legionis, quimeras y humanos. Esta dupla es la que erige el centro de todo lo que el videojuego quiere contar, y también es el que hace las veces de corazón de todas las mecánicas de juego. Una humanidad al borde de la extinción, un cuerpo de seguridad que trata de protegerla y el último bastión de nuestra raza, el Arca, se encargan de poner el resto.

Astral Chain

Por supuesto hay más. Una terrorista con tintes de científica chiflada, un padre adoptivo sacado de una peli de acción de los 90, dos mellizos que son los protagonistas... Adentrarse en el guión de Astral Chain sería romper la magia de algunos giros inesperados, aunque debemos decir que son los de menos, porque cada personaje deja claro de qué va desde el principio, incluso aquellos que tratan de dar la sorpresa más adelante en la historia.

Lo importante, insistimos, son tanto el personaje principal como esa criatura que lo acompaña encadenada. Como si de Pokémon se tratara, lo nuevo de Platinum Games da total protagonismo a las quimeras convertidas en aliadas de Neuron, o más bien de los legionis. El personaje que manejamos es el centro de todo, pero comparte esa posición con sus legiones, que van aumentando en número y variedad a medida que se avanza en la aventura.

¿Pokémon? Sí, Pokémon. Hay mucho de los monstruos de bolsillo aquí, y es algo que ha reconocido incluso su director, Takahisa Taura (gran parte de la magia y el encanto del último NieR se le deben a él). No porque vayamos capturando legiones como quien tira Poké Balls, sino porque cada una se complementa con el jugador como si fuera una de estas criaturas. Se forma una unión entre ambos que recuerda a la que hay entre entrenadores y monstruitos, con la diferencia de que no hay más de 800 (solo cinco) y que las legiones son algo más instrumentalizado. Es un mundo al borde del apocalipsis, ¿qué podíamos esperar?

Astral Chain

Todo esto lo decimos pensando tanto dentro como fuera del combate. Como ya comentamos en nuestras impresiones, pelear es algo que se hace por partida doble en Astral Chain. Por una parte está el humano protagonista, que usa su Bastón X (convertible en Gladius, Vara o Pistola) para golpear; por otra, una de las 5 legiones que se adquieren (Espada, Flechas, Puños, Bestia y Hacha).

Cada una tiene sus propias habilidades y sistema de progresión, como también sus particularidades. Son entes semi-autónomos, por lo que no hay que preocuparse de pulsar un botón para que hagan cada ataque, pero sí que se pueden manejar hasta cierto punto. El botón ZL es la clave para ello, dando un toque para que se lancen a por el enemigo o manteniéndolo pulsado para hacer habilidades o mover a la criatura con el stick derecho, mientras que el ZR se utiliza para dar golpes con el arma del o de la protagonista. Una dupla de tan solo dos botones para hacer una enorme cantidad de acciones.

Aprovecha la cadena que te une a tu legión para encadenar a enemigos, úsala de cuerda para hacerlos rebotar, libera a la legión para que vaya por libre al completo y saca a otra para masacrar a ese jefe. Posibilidades hay muchas, y eso que no hemos hablado de las combinaciones y la sincronía, ese pequeño brillo azul que aparece tras hacer determinados golpes para indicarte que pulses ZL y desatar los combos más potentes. Ahí está el auténtico secreto del combate, y ahí es donde se terminan de marcar las distancias con cualquier otro juego de Platinum que puedas conocer.

Astral Chain

Astral Chain es muy diferente a todo lo que ha hecho el equipo hasta el momento. Lo intuíamos al ver el salto de los 60 fotogramas por segundo a los 30, cuando se nos presentó el concepto de las legiones y cuando descubrimos que no se puede saltar (aunque sí impulsarse gracias a estas criaturas); ahora lo tenemos mucho más claro. No es tan frenético y descocado como Bayonetta, tampoco es tan complejo y profundo como NieR: Automata. Está a medio camino entre ambos, construyendo una identidad totalmente propia, inconfundible e irresistible.

Te obliga a tener en cuenta más variables que nunca a la hora de pelear. Ya no solo vigilas la salud de tu personaje, también debes medir la energía de tu legión para que esta no llegue a cero y quedes "vendido". Ambos aspectos se deben controlar mientras se alterna entre el uso del arma y de la legión para rendir al máximo peleando, usando las habilidades de criatura y humano y consiguiendo una sincronización que acaba convirtiendo las peleas en coreografías tan espectaculares como devastadoras (la única forma de conseguir los rangos S+). Con el paso de las horas, logra plantear toda clase de situaciones para que sientas el manejo de la legión como algo natural. Cada una tiene sus pros y sus contras, así como sus particularidades, y es gracias a eso por lo que puedes afrontar cada batalla de mil formas diferentes. Es enormemente satisfactorio.

Por cierto, la aventura es completamente lineal. Aunque quizá los primeros tráileres dieran a entender que el Arca podía ser un lugar enorme a recorrer tranquilamente, la realidad es que Platinum todavía no ha querido lanzarse a esas lides que exploró con NieR: Automata en cuanto a construcción de mundos. Su apuesta es más simple, dividiendo toda la campaña en una serie de capítulos; pero ha hecho que cada uno esté repleto de contenidos.

De hecho, se empeña constantemente en ofrecer mucho más que llevarnos del punto A al punto B con el fin de ver qué más sucede. Durante todo ese recorrido, lo riega todo de misiones de toda clase, desde más a menos importantes (marcadas en rojo o azul en función de su importancia y dificultad), para recompensar al jugador ofreciendo más información sobre el mundo en el que se encuentra, así como elementos para desarrollar y personalizar tanto a su personaje como a sus legiones.

Astral Chain

Por eso mismo, además de destrozar a enemigos tanto en el mundo real como en el Plano Astral del que vienen, también hemos demostrado ser ciudadanos ejemplares recogiendo latas de basura, reordenado vehículos para facilitar el paso de otros, repartido globos de colores, seguido rastros, recabado pistas, espiado conversaciones, infiltrado en recintos cerrados o incluso llevado helados. Siempre con una mecánica nueva que conocer, con algo nuevo que hacer para no tener sensación de ser un recadero policía.

No mentimos, cada tipo de misión tiene su toque especial. Llevar helados te obliga a hacer equilibrio girando el mando para que no se caigan las bolas, recolocar los vehículos es un puzle en el que se usa a una de las legiones... ¡Hasta hay acertijos al más puro estilo de "quién de nosotros miente"! Nos gusta cuando Platinum se desmelena con el combate, pero más aún cuando se empeña en ofrecer variedad, porque es capaz de dar siempre algo más que hacer y de aprovechar todas las cartas que tiene para darle más sentido y riqueza al juego.

De hecho, Astral Chain siempre hace por recordarte que, a pesar de la invasión de estos seres de otra dimensión y de las conspiraciones que haya entre humanos, a pesar de las set pieces monumentales y los combates épicos, en el fondo formas parte de un cuerpo de policía y también debes investigar. Siempre hay tiempo para extraer pistas y aprovecharlas a posteriori, normalmente a través de un cuestionario hecho por el NPC de turno. Te obliga a avanzar, pero con detenimiento y hablando con las personas del lugar y explorando a fondo para informarte bien ante lo que pueda suceder más adelante. Se premia ser bueno en combate, pero también dedicar tiempo a explorar e investigar.

Astral Chain

Por eso, sí que nos parece una pena que no se exploten más determinados aspectos que plantea. El IRIS (se despliega con el botón "+" para ver la vitalidad enemiga o recoger pistas), sin ir más lejos, se usa en contadas ocasiones para reconstruir hechos, y esperábamos ver mucho más aparte de ese derrumbamiento que hemos visto en más de un tráiler del juego. También, aunque resulte extraño, hemos echado en falta alguna sección más de infiltración (son bastante divertidas al poder usar las legiones para neutralizar o confundir a guardias), poder conocer más zonas del Arca o que el multijugador fuera algo menos engorroso. Solo un Joy-Con por jugador, repartiendo el rol de legión y de humano a cada uno, pero también cediendo el control de la cámara al jugador que no maneja al humano. No es un reparto lógico, y puede llevar a mucha confusión.

Todo lo demás nos ha fascinado por completo. Siempre hay algo que hacer, y cuando no estás cortando un cierre de seguridad usando tu legión Espada, estás abriendo puertas con la legión Puños o pulsando interruptores con Flecha. Son ideas que, además, también se llevan al combate, como mencionábamos en las impresiones al hablar del uso de Espada para cortar un nexo entre dos enemigos y desactivar su inmunidad. Todo está ahí por algo y nunca está descontextualizado, no hay acciones que se limiten a una sola situación, y eso consigue una flexibilidad en las mecánicas que es realmente divertida.

Y hemos querido dejar el plano técnico para el final, porque es uno de los aspectos que más nos ha sorprendido de este juego. La mayor parte la hemos disfrutado en Modo Portátil y el rendimiento que ha demostrado es casi exquisito, salvo caídas de imágenes muy puntuales en situaciones repletas de enemigos, partículas y destellos. En televisión el resultado ha sido bastante mejor tanto por resolución como por nivel de detalle. En sus momentos álgidos, es toda una gozada, sobre todo cuando deja paso a las mejores piezas de su BSO. Aunque, puestos a elegir, nos quedamos sobre todo con la genial ambientación del Arca, sus neones y su bullicio.

De combates repletos de frenesí a puzles de mover bloques o conversaciones con hadas del baño. Astral Chain es una barra libre repleta de mecánicas que siempre te tienen pegado al mando. PlatinumGames ha vuelto a hacerlo, demostrando que no solo son buenos haciendo hack 'n slash, sino que también pueden coger un poco de rol, un poco de investigación y otro tanto de exploración, unirlo todo en un juego y hacer que el resultado sea una quimera casi perfecta que invita a jugar y rejugar hasta dominarla. Bayonetta 3 puede esperar, porque estamos frente a un imprescindible.

Astral Chain
09 Gamereactor España
9 / 10
+
El sistema de combate es diferente, profundo y divertido; hay toneladas de contenidos; el contenido opcional está repleto de mecánicas divertidas.
-
La historia es bastante predecible, salvo contadas sorpresas; el multijugador cooperativo puede ser confuso; una pena no haber explotado más el Arca.
overall score
Media Gamereactor. ¿Qué nota le pones tú? La nota de la network es la media de las reviews de varios países

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