Atlanta refuerza las medidas de seguridad para el partido de fútbol entre Argentina e Inglaterra, cargado de tensión política
44 años después de la Guerra de las Malvinas, Argentina e Inglaterra se enfrentan en las semifinales del Mundial.
El partido de semifinales del Mundial entre Argentina e Inglaterra, que se disputará el miércoles (21:00 CEST, 20:00 BST), se disputará en Atlanta, y más allá de la evidente rivalidad deportiva, con una final del Mundial en juego, el partido tiene claras connotaciones políticas: la Guerra de las Malvinas de 1982 sigue muy presente en la memoria de muchos aficionados, por lo que la ciudad reforzará las medidas de seguridad antes y después del partido.
La Guerra de las Malvinas fue un conflicto de diez semanas que empezó cuando Argentina invadió dos territorios británicos de ultramar en el Atlántico Sur: las Islas Malvinas (Falkland en inglés) y Georgia del Sur. Murieron 649 soldados argentinos y 255 soldados británicos, y tras 74 días, Argentina se rindió y el Reino Unido sigue controlando esos territorios.
La policía de Atlanta, por miedo a que este contexto político pueda aumentar el riesgo de incidentes entre los aficionados de ambos países, ha «reforzado las medidas de seguridad pública en toda la ciudad», desplegando personal y recursos adicionales en los recintos del evento, los barrios de ocio y otras zonas muy transitadas, según informa la BBC.
Y aunque puede que algunos argentinos quieran ver este partido como una forma de venganza por el resultado de la guerra (ya se han oído cánticos sobre las Malvinas cuando Argentina venció a Egipto en octavos de final), la Federación de Veteranos de la Guerra del 2 de Abril de Argentina ha enviado un comunicado en el que pide a los aficionados que se centren únicamente en el fútbol y que «tracen una línea clara e inquebrantable entre la pasión deportiva y la causa nacional».
«La soberanía se defiende en los foros internacionales a través de la diplomacia, la verdad histórica y la reivindicación pacífica e innegociable consagrada en nuestra Constitución nacional», ha dicho la organización de veteranos. «El balón rueda, el orgullo por nuestros colores se multiplica, pero la memoria permanece intacta».
