Benjamin Netanyahu tacha de "terrible para Israel" el acuerdo de paz entre Estados Unidos e Irán
El primer ministro israelí apostó su futuro político a la transformación de Oriente Medio con su aliado, pero ahora la frustración dentro y fuera de sus fronteras con su política es evidente.
Benjamin Netanyahu e Israel se están quedando aislados por completo de la política internacional, especialmente tras el acuerdo del alto al fuego entre Estados Unidos e Irán, que reabrió el comercio y la circulación de petroleros en el estrecho de Ormuz hace unos días. Una de las condiciones de dicho acuerdo era que Israel debía paralizar sus operaciones militares en Gaza y en el Líbano, y eso está socavando la política expansionista israelí.
Netanyahu lanzó ayer por la noche un discurso tranquilizador en el que reconoce que el choque de intereses entre él y Trump ha existido en el pasado (en mayo Trump tachó a Netanyahu directamente de maldito loco tras atacar Beirut con misiles en medio de las negociaciones con Irán en Pakistán), pero que Israel ha salido fortalecido y estable, y con un liderazgo firme y sabio, según recogen desde Reuters.
Netanyahu se enfrenta a unas elecciones de otoño en las que se prevé que pierda, y podría estar más dispuesto a desafiar a Trump y actuar de forma autónoma, ya que Israel, según él, "no está obligada por el pacto entre Estados Unidos e Irán" mientras lidia con una opinión pública israelí que, según las encuestas, se ha vuelto más escéptica respecto al compromiso del presidente estadounidense con la seguridad de Israel.
