El legendario shooter Doom está ultimando su regreso con una misteriosa y ambiciosa cuarta parte que Bethesda descubrirá en cuestión de días. Aparte de un vídeo de avance 'teaser', escueto y sin detalles concretos, todavía no se sabe nada de forma oficial sobre el último trabajo de Id Software. Sin embargo, Pete Hines, una de las cabezas visibles de la publicadora, asegura en declaraciones a OXM que no esperan ni pretenden depender de la gente que compre el juego solo porque ponga 'Doom' en la portada.
Hines lo compara con el caso de Wolfenstein: The New Order, otro título publicado por Bethesda, que es una nueva interpretación de un clásico de siempre y que está funcionando en las tiendas:
"Los últimos juegos fueron 'ok' o 'no es genial'. No era una franquicia que la gente estuviera desesperada por conseguir el siguiente. Wolfenstein no es Uncharted. Sabíamos que haría falta explicarlo. Pero el estudio Machine Games ha dejado ahora la IP inmaculada", reconoce el representante del trabajo del estudio en The New Order.
El mismo principio se aplica al nuevo Doom. Hines cree que el juego no puede agarrarse únicamente a su nombre, ni para triunfar ni para fracasar, sino que tiene que funcionar por sí solo.
"Vemos esa similitud con Wolfenstein. Porque hace mucho desde el último juego de Doom. Vamos con él como si tuviéramos que demostrar lo que valemos otra vez desde cero. No nos han dado entradas gratis. Nadie va a dar por sentado que va a ser una pasada".
"Vamos a tener que probar que es algo que va a ser diferente y divertido a lo que tienes que prestar atención. Esa tiene que ser nuestra postura por defecto, no podemos ponernos en plan 'esto es Doom, claro que vas a jugarlo'. Pero eso sólo complica nuestro trabajo".
Durante la cita QuakeCon 2014, que se celebra en Dallas en dos fines de semana, se podrá saber por fin más sobre lo que ofrece el Doom de nueva generación.