La demo jugable del próximo Doom es pura ultraviolencia, y eso ha ofendido a unos cuantos. Pete Hines, de Bethesda, responde a esas críticas en una entrevista con Polygon.
Hines subraya que el festival de sangre y vísceras es acorde al Doom original ("Es un juego que claramente fomenta la violencia absoluta e intenta hacerlo de una forma divertida... y es que, al fin y al cabo, te cargas a demonios; si te cargases a seres humanos en una ambientación igual de realista sería muy distinto"), y sugiere que, si no te gusta el nivel de violencia, no te lo compres:
"Si no te van los juegos violentos y sangrientos... lo más probable es que Doom no sea tu juego."