El género conocido como "Tower defense" o defender la torre existe desde hace mucho tiempo y ha recibido una miríada de títulos tanto distribuidos a través de los medios tradicionales como mediante las páginas web de minijuegos en flash. Es un género que se encuentra tan masificado que plantea un serio reto hacerse notar si eres un recién llegado, sobre todo cuando existe un rey tan bien plantado en el puesto absoluto de este tipo de juegos. Aun así, los marcianos han decidido que es hora de la dominación de la mano de Beware Planet Earth!
Coge tus máquinas, Marte ataca
La premisa del título no puede ser más sencilla: unos marcianos con una estética que hace referencia clara al filme Mars Attacks! (primera referencia 'geek' de muchas que tendrá el título) han decidido que la conquista de la Tierra empieza por un campo de vacas. Lo que no saben los del planeta rojo es que el ferviente defensor de esas vacas eres tú, avieso jugador, y que tienes máquinas poderosas para destruir a los alienígenas.
En Beware Planet Earth el campo de batalla está formado por una zona de despliegue de aliens, por donde irán apareciendo en hordas, un camino que los enemigos atravesarán para recoger nuestras vacas y llevarlas a su nave, y terreno libre. El objetivo es colocar máquinas de guerra (toneles que disparan, frigoríficos que ralentizan...) en el terreno libre para que reduzcan a los invasores antes de que roben las reses.
Para defender a los animales el elenco de máquinas andará en torno a las dos docenas, 20 armas distintas que emplear, que se complementan con una pistola que el jugador dispara directamente hacia los marcianos y que tiene efectos especiales como desintegrar escudos de energía.

Para desplegar a lo largo del terreno las máquinas se necesitarán engranajes. Una máquina especial los generará de manera cíclica, aunque habrá que situarlos en la retaguardia para dejar la vanguardia para las armas potentes. Los marcianos no se toman a broma la invasión, y aunque avancen solamente por un carril prefijado, disponen de tropas muy variadas con distintos cometidos.
Están desde el legionario marciano estándar, bueno para nada pero con la superioridad numérica, hasta los científicos locos que invocan escudos de energía en su aliados cercanos, pasando por el marciano blindado, lento pero resistente, el ninja que corre como el viento o los marcianos inspirados en personajes famosos de Valve como el Soldier y el Scout de Team Fortress 2. Cada tipo de enemigo requiere cierto tipo de estrategia, y al inicio de cada misión toca realizar la preparación, en la que se observa qué arquetipos de marciano van a atacar para así escoger un 'mazo' de máquinas con los que contrarrestarlos. Cuando el conflicto escale en tensión comenzarán a hacer aparición los jefes de fase, duros como el acero marciano.
Todo este esquema se presenta con un corte muy cartoon, al más puro estilo dibujo animado que saca lo mejor de cada marciano y cada máquina. El juego derrocha simpatía y humor por todos los costados, y cuenta con bastantes referencias al mundillo 'geek' que sacarán la sonrisa de cualquier jugador que haya gritado alguna vez "¡¡Cowabunga!!" viendo las Tortugas Ninja. El aspecto sonoro también supone una buena intervención. Todo esto, junto a la posibilidad de jugar en dos modalidades, una normal para disfrutar despacio y un "modo veterano" para jugar al límite desde el inicio, cierra una experiencia de juego que se caracteriza por su sencillez y simpatía.

Aliens con peluca y labios pintados que abducen vacas locas. ¡A por ellos!